Cada uno que saque sus propias conclusiones. Viernes Santo, Puerta del Sol de Madrid, encuentro de hermandades en torno al Lignum Crucis. Las cinco estaciones de penitencia del Viernes Santo: Divino Cautivo, seguida de Siete DoloresCristo de los AlbarderosSanto Entierro (Cristo Yacente) y Virgen de la Paz, participaron.

Todos los pasos se colocaron en semicírculo alrededor del Lignum Crucis, los portadores de las imágenes mantenían el bamboleo del paso en señal de respeto, como si los pasos y tronos se arrodillaran ante la cruz donde murió Jesús. 

A la llegada, se entonó la marcha 'La muerte no es el final', la emoción se palpaba el primer acto de veneración al Lignum Crucis, custodiado en la parroquia de la Santa Cruz, fue depositado sobre una tarima frente a los pasos reunidos.

Una vez congregadas todas las hermandades, los pasos se levantaron y se oró ante la reliquia. La importancia del evento daba pie a pensar que el arzobispo de Madrid, José Cobo, sería el maestro de ceremonias, pero no, tras la 'levantá' fue el arzobispo auxiliar de Madrid, Vicente Martín Muñoz, el que pronunciaba la oración

En la agenda de Cobo, tan solo un acto en Viernes Santo: los oficios en Santa María la Real de la Almudena, nada más, ¿dónde estaba Cobo? Ante la cruz, no. Y eso que el Miércoles Santo sí presidió un Vía Crucis en la Almudena con el lignum crucis.