Recientemente, una mujer intentaba asesinar a su hija de 10 años con pastillas en un yogur. Fueron los hijos mayores los que dieron la voz de alarma. Tras el aviso, los servicios de emergencia acudieron al lugar de los hechos y lograron salvar la vida de ambas. La presunta parricida, que habría intentado suicidarse, fue detenida después de que la Policía Nacional encontrara en el domicilio restos de las pastillas mezclados con yogur.
El Grupo de Delitos Violentos (DEVI) de la Brigada de Policía Científica de Madrid encontró numerosas cajas de benzodiacepinas, un tipo de ansiolítico, y un yogur abierto con parte de las pastillas machacadas y mezcladas en polvo con el alimento.
La madre de la niña ha quedado en libertad y está siendo investigada por un delito de tentativa de homicidio.