Decíamos ayer que los familiares de víctimas del descarrilamiento estallaban pidiendo responsabilidades. Pero, además, poco a poco, vamos conociendo las historias de quienes fallecieron en el accidente, algunas de ellas, testimonios de fe y esperanza. Como la de Fidel que cuenta cómo su madre iba rezando el rosario cuando todo ocurrió.

Y, en uno de los casos más sonados, el de Cristina, la niña de 6 años que ha perdido a sus padres, su hermano y un primo en el accidente, hemos sabido qeu su colegio ha celebrado misas por la familia y, además, se hará cargo de los gastos de su educación hasta que finalice su estancia en él.