El suplemento cultural del diario ABC nos comunica que el mundo de la cultura, tras muchos años en la izquierda, evoluciona hacia la derecha política.
Los católicos deberían grabarse a fuego una de las tautología más olvidadas: "Nadie da lo que no tiene". Ser conservador o ser progresista es una elección ciertamente, pero no es ajena al sustrato de nuestro comportamiento, entre otras cosas porque también olvidamos una proposición ineludible: "O se vive como se piensa o se acaba pensando como se vive". Ni podemos sustraernos, al 100 por 100, al juicio moral interesado. Ejemplo: ¿cómo va a ser malo el divorcio si yo estoy divorciado?
En todo caso: la cultura no es de izquierdas, el espectáculo sí. No confundamos ambas actividades, Qué se yo. Los programas más vistos de TV no son cultura, son espectáculos. La mayor parte las series de TV, lo mismo. Cultura es un señor leyendo un libro... y mejor que sea un buen libro. También pueden ser dos personas inteligentes conversando. Cultura es la filosofía, la poesía, la universidad, la ciencia, el conocimiento... no el último musical. A lo peor, eso es mera cultureta... o mero espectáculo tantas veces convertido en espectáculo.
Ahora bien, ¿el péndulo de la cultura, no de la cultureta, se mueve hoy hacia la derecha o hacia la derecha pagana? Porque esa es otra: tradicionalmente, en Europa, durante dos siglos, la izquierda era hija del socialismo ateo y la derecha hija del cristianismo.
Eso sí, porque la mentira gorda de la superioridad moral de la izquierda continúa. Pero esto no es más que jactancia progre... y los progres, como dirían en Navarra... "son mucho tontos".
Insistimos, la mentira gorda de la superioridad moral de la izquierda continúa. Y si la cultureta se vuele derecha pagana, entonces la izquierda se cargará de razón.