El próximo día 18 es Miércoles de Ceniza, comienza la Cuaresma. Si hubiera escrito estas palabras hace medio siglo no necesitaría glosarlas. Hoy me temo que sí. ¿Cuántos españoles saben cuáles son los días de ayuno y abstinencia? 

Los viernes de Cuaresma, los católicos españoles no comemos carne. El resto de los católicos del mundo, ningún viernes del año. Los días de ayuno son dos: Miércoles de Ceniza, este año el 18 de febrero, y Viernes Santo, este año el 3 de abril. El ayuno consiste en desayunar menos de lo normal, comer normal y cenar algo menos de lo normal. Poquita cosa pero con afán corredentor. Y bien que nos cuesta a los tragones. La abstinencia obliga a partir de los 14 años, el ayuno de los 18 a los 60.

Por cierto, en todo el mundo, salvo en España, los cristianos viven la abstinencia, no sólo los viernes de Cuaresma sino los de todo el año. Los españoles, sin embargo, nos atenemos a la llamada Bula de Cruzada, lo cual está muy requetebién, porque algunos no saben a qué cruzada nos referimos. ¡Je, je! En cualquier caso, la Cuaresma siempre fue oración, ayuno y limosna. A lo mejor hemos perdido las tres patas de la mesa, pero mucho me temo que la más olvidada sea el ayuno. Y entonces tenemos un problema, porque recuerden que no hay mística sin ascesis. La mística la defino aquí, un tanto alegremente, como hablar con Dios, que se supone el gran consuelo del hombre pero recuerden, también, que la alegría es un árbol que tiene sus raíces en forma de cruz... y recuerden también que estar pendiente de uno mismo resulta aburridísimo.

Cuaresma no es mal momento para volver al ayuno, una experiencia sorprendente.