La doctrina cristiana no cambia porque la verdad no cambia. Lo que cambian son los hechos. Por eso, me llama la atención que en la sociedad de la información, mejor, de la saturación informativa, lo más sorprendente resulta lo de siempre, en este caso, la doctrina de siempre.
Copio el gráfico de Actuall. Felicito a mi amigo Luis Losada, porque si la obviedad sorprende es que tenemos demasiados datos para metabolizarlos convenientemente. En efecto el sexo con tu novio es fornicación, el sexo con tu amante es adulterio, el sexo con persona de tu mismo sexo es abominación, el sexo con tu cónyuge es bendición. Tampoco es tan difícil.
O como alguien dijo: antes del matrimonio nada, después del matrimonio, todo. Es lo natural. Y lo natural o pasa a ser sobrenatural o se vuelve antinatural.
En todo caso, cuando la obviedad sorprende es que algo no marcha.