Miguel Díaz-Canel ha comparecencido en una rueda de prensa televisada, en la que, entre otros titulares, ha dejado el siguiente: la isla "está dispuesta a un diálogo con Estados Unidos" sobre "cualquier tema", para construir "una relación entre vecinos civilizada" y de "beneficio mutuo", pero, siempre desde una "posición de respeto" a la "soberanía" y la "autodeterminación" del país caribeño sin "abordar temas" que se puedan "entender como injerencias".

"De un diálogo como ese se puede construir una relación de vecinos civilizada", subrayó el gobernante. 

Entre las temáticas que, según dijo Díaz-Canel, Cuba estaría dispuesto a abordar con Estados Unidos, están los "temas migratorios, de seguridad, de la lucha contra el narcotráfico, la lucha contra el terrorismo, medioambientales (…) la colaboración científica", entre otros.

Y respecto al colapso energético que sufre la isla, Díaz-Canel anunció - en un mensaje dirigido a la población- que el Gobierno prepara un plan de «desabastecimiento agudo de combustible» ante las presiones de EE.UU.: «Vamos a vivir tiempos difíciles. Estos, en particular, son muy difíciles», reconoció el presidente ante un grupo seleccionado de periodistas.

Díaz-Canel ha señalado que debido a una "persecución energética y financiera" es preciso que el Gobierno cubano y sus aliados hagan "un trabajo muy fuerte, muy creativo, muy inteligente para sortear" las medidas de EE.UU. No obstante, ha rechazado la "teoría del colapso" de la isla y ha abogado por una "articulación antifascista" internacional contra el Gobierno de EE.UU.

Distintos expertos estiman que de los 110.000 barriles diarios de petróleo que precisa Cuba para satisfacer sus necesidades energéticas, Venezuela le aportó en 2025 unos 30.000.

Por otra parte, durante su comparecencia, ha reafirmado su colaboración con Venezuela que "ha sido agredida y su presidente y esposa, secuestrados ilegalmente" y, ha agradecido el apoyo de dirigentes como Xi Jinping o Putin. Y, no podía faltar en su lista la podemita Irene Montero.