El mensaje principal de la Ascensión hacia lo que caminamos desde la Resurrección es este: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado" (Mc 16, 15).

Para entendernos que no el ateísmo es culpable: Yo no tengo fe pero soy buena persona... pues el infierno debe estar lleno de buenas personas. 

La fe es una virtud teologal, es decir, recibida, pero eso no significa que el que quiere creer en Cristo, acaba por creer, seguro, porque recibe el auxilio necesario: el que quiere creer, cree.

¿No crees? Pues te condenas. Podemos buscarle la recontraenjundia a la frase incluso sacar a colación a Lutero, por aquello de la salvación por la mera fe. Pero no se engañen: la fe es cosa de Dios pero si la quiero, la obtengo.  

Así que aquello de que el que tiene fe se salvará y el que no, se condenará, nada tiene de injusto.