Este viernes 5 de junio hemos celebrado el Día Mundial del Medio Ambiente. 

Advertencias frente al cambio climático, una verdad revelada a los grandes líderes mundiales, por ejemplo, a Pedro Sánchez:

1.El planeta ha sido creado por Dios para el hombre, no el hombre para el planeta. Por tanto, lo que debe preocuparnos es el bienestar del hombre, que es el fin, no el bienestar del planeta, que sólo es el medio. Recuerden: ¡Henchid la tierra y sometedla!

Terraplanismo no es negar el cambio climático, sino pensar que esto se arregla con un pacto PP-PSOE

2.El cambio climático es un proceso demasiado grande para el hombre. No puedo ser el autor del desaguisado como no puede ser quien lo solucione. El hombre puede ser el causante de los males del planeta... pues aunque así fuera, que no lo es -ver párrafo anterior-, hablamos de elementos y fenómenos demasiado grandes para el hombre. El ser humano no puede arreglar el planeta, ni mucho menos el sistema solar, aún menos la galaxia. 

Así, un pacto político contra el cambio climático constituye una verdadera memez. Es como aspirar a que un consenso entre PSOE y PP nos permita variar la órbita de la tierra alrededor del sol. No seamos presumidos.

3.Más vale confiar en la Providencia de Dios que en la capacidad del hombre. La providencia actúa oponiendo fuerzas naturales de un signo a fuerzas asimismo naturales de signo opuesto, porque el Creador juega con su creación. Frente a esas fuerzas, poco o nada puede hacer la humanidad, acierte o no en las soluciones correctas... que esa es otra.

4.El cambio climático es malo para algunas cosa y bueno para otras. Las inundaciones destruyen hogares y labranzas pero también regeneran un suelo baldío y aumentan la capacidad de producir energía hidráulica.

Más que solucionarlo, lo que el hombre puede hacer es adecuarse al cambio climático. Y por cierto, el cambio climático no es de esta época: ha sucedido siempre.

Por supuesto que hay que cuidar la 'Casa Común', el planeta, pero pensando en el hombre, en nuestros hijos

5.El hombre civilizado, por ejemplo la civilización cristiana, no desertiza la naturaleza, la fertiliza. Recuerden que el Norte de África, hoy un desierto infecundo, fue en su momento uno de los graneros del Imperio romano, rico en trigo, vid y olivo. Cuando llega el islam invadió la zona, un credo más dedicado al pastoreo fácil que a la agricultura difícil, el Sahara avanzó hasta el mismo Mediterráneo.

No, el ser humano no es el malo en esta película.  

6.Advertencia: las exageraciones sobre el cambio climático se están utilizando para arruinar y encarcelar al hombre, ya que se exige un modo de vida tan sacrificado como inútil... para salvar al planeta. 

Es lo mismo que se está haciendo con los delitos de odio: se dice que se quiere combatir el odio cuando lo que se pretende es censurar al discrepante, ergo, reducir o anular la libertad: el que se atreva a llevarme la contraria es un odiador y, por tanto, debe ser silenciado y encarcelado.

Un consejo: confíe más en la Providencia que en sus planes quinquenales

Conclusión: por supuesto que hay que cuidar la Casa Común, de la que hablaba el Papa Francisco. De hecho, hay que cuidar todos y cada uno de los regalos de Dios. Por supuesto que no hay que contaminar ni desecar pero no como un fin en sí mismo sino por dos razones:

A-Por gratitud al Creador de esta maravilla.

B-Para dejarles a nuestra descendientes, a otros seres humanos, un planeta del que ellos puedan seguir aprovechándose y disfrutándolo.