Siete años de cárcel para inmigrante ilegal marroquí que intentó matar a golpes a un gijonés cuando trató de evitar un episodio de abuso sexual protagonizado por el procesado contra una amiga de la víctima. Sufrió puñetazos y patadas que "habrían determinado la pérdida de la vida en caso de no haber recibido la correspondiente e inmediata asistencia médica".
Según La Nueva España, los hechos se remontan a la madrugada del 18 de enero de 2022. La víctima, nacida en 1977, y una amiga se encontraban sentados en un banco de la calle Magnus Blikstad, próximo a la estación de autobuses. En un momento dado, el ahora condenado se acercó a hablar con ellos. Comenzó profirieron comentarios obscenos, pero de pronto, el joven marroquí "agarró uno de los glúteos" de la chica y "lo apretó al tiempo que le decía ‘te gusta’". Su amigo recriminó lo ocurrido, lo que provocó que sufriese una brutal agresión por parte del procesado que "Le propinó varias patadas en el abdomen y la cabeza con el ánimo de acabar con su vida", señala el tribunal de la sección octava de la Audiencia en la sentencia.
En concreto, según los partes médicos incorporados a la causa, el afectado sufrió policuntusiones en la cara y en el abdomen de tal intensidad que podría haber muerto si los servicios sanitarios no le prestan ayuda. De hecho, tardó en recuperarse 269 días y, como secuelas, la pérdida de tres dientes y varias cicatrices en el abdomen por las intervenciones quirúrgicas a las que tuvo que ser sometido por la agresión.