El Juzgado de lo Penal número 7 de Zaragoza ha condenado a una pena de dos años de cárcel por un delito de sustracción de menores a una mujer que desde 2023 no permitía que su expareja, a la que tendrá que indemnizar con 4.000 euros, viera a los dos hijos menores de edad que tienen en común.
Según el Heraldo de Aragón, el Juzgado de Primera Instancia número 5 de Zaragoza atribuyó la guardia y custodia de los menores a la madre, mientras que decidió que su padre podía estar con ellos los martes, los jueves y algún fin de semana, además de la mitad de las vacaciones de Semana Santa, Navidad y verano.
La acusada declaró que el padre no acudía los días que le tocaba estar con sus hijos. Además, manifestó que desde 2015 los niños no quieren ir con él porque van con ansiedad y vuelven peor. Según su versión, el hombre se marchó de casa cuando ella estaba embarazada por segunda vez y hasta ocho meses después de dar a luz no decidió que quería ver al bebé. Incluso expuso que los niños tenían pánico cuando lo veían en las inmediaciones del colegio y que uno de ellos le pedía al director del centro que lo escondiera.
El fallo recoge que la mujer, siendo plenamente consciente del régimen de visitas establecido en favor del padre de sus hijos, desde finales de febrero de 2023 decidió «de manera unilateral, firme, voluntaria y consciente retener a sus hijos menores de edad para evitar que su padre pudiera verlos en sus días de visita». Según el tribunal, la ahora condenada hacía todo lo posible para ello, «desde no llevar a los niños al colegio, recogerlos antes de que acudiera el padre o no abrirle la puerta ni cogerle el teléfono». El progenitor de los menores no ha podido estar con ellos desde el 28 de febrero de 2023 hasta la actualidad.
La Fiscalía acusaba a la mujer de un delito de sustracción de menores o de un delito de desobediencia grave a la autoridad. Por el primero solicitaba una pena de dos años de prisión y privación de la patria potestad por cuatro años, mientras que por el segundo pedía siete meses de cárcel. Además, reclamaba que la acusada indemnizara al padre de sus hijos en la cantidad de 600 euros.