Se presenta como hincha del Atletico de Madrid, pero al abogado del Estado y alcalde de Madrid, don José Luis Martínez-Almeida, le conocen como "el abogado del estadio", del estadio Santiago Bernabéu, se entiende.
Como si quisiera hacer cierta la 'calumnia' -"no lo dudes, toda calumnia es cierta-, el consistorio capitalino acaba de recalificar al Real Madrid 450.000 metros cuadrados en la ciudad deportiva del Real Madrid, en Valdebebas, zona de la capital pegadita a IFEMA y al Aeropuerto.
Para entendernos, que el alcalde de Madrid ha 'compensado' a Florentino Pérez por los conciertos del Bernabéu, una batalla perdida.
Sí, perdida, porque los vecinos de la zona le han ganado en los tribunales la suspensión de los conciertos y las plazas de aparcamiento con los que Florentino pensaba recuperar la cuantiosa inversión para remodelar el Santiago Bernabéu, ubicado en pleno centro de la capital.
Florentino tiene perfilada su sucesión en ACS pero no en el Real Madrid. El dinero que le ha 'donado' Almeida debería servir para, una vez ha vencido en las elecciones a Ignacio Galán, buscar un sucesor de talla para el club blanco y resucitar el madridismo
Ojo, los vecinos no protestan sólo por el ruido sino porque los conciertos -una expresión cultural de primer orden, naturalmente- han degradado la zona, hasta convertirla en un estercolero. Y sí, la degradación no la produjo el Papa León XIV, que 'actuó' dos veces, una dentro y otra fuera, del Santiago Bernabéu, porque el público del Papa no es el mismo que del Taylor Swift, por citar uno de los más 'limpios': no provocaba ni ruidos, ni comportamientos sucios.
La batalla de los conciertos la ha perdido don Floro y la han ganado el vecindario en los tribunales, así que ahora, el Real Madrid se enfrenta, además, a las indemnizaciones que le exigirán los organizadores de los magnos eventos musicales.
Total, que el regalo de Almeida le viene muy bien a Pérez. Recalificación de 450.000 metros cuadrados alrededor de la ciudad deportiva del Real Madrid en Valdebebas, una zona de la capital cercana al ferial IFEM y al Aeropuerto Adolfo Suárez.
Pero no le vamos a permitir construir viviendas. Por supuesto que no: es más rentable construir hospitales, universidades, centros administrativos, sedes empresariales y muchos hoteles.
Veamos, la recalificación llega en un momento idóneo. Ahora mismo, Florentino tiene perfilada su sucesión en la constructora ACS pero no en el Real Madrid.
En ACS ha descubierto en Juan Santamaría al gestor ideal para llevar el Grupo, y lo está haciendo muy bien. Es muy joven pero no tiene prisa.
Ahora bien, la sucesión no está tan clara, ni mucho menos, en el Real Madrid, la otra presidencia de don Florentino.
A lo mejor, el dinero que le ha 'donado' Almeida debiera servir para que, una vez Florentino ha vencido en las elecciones a Ignacio Galán, perdón, a Enrique Riquelme, busque un sucesor de talla para la Presidencia del club blanco y resucite el madridismo, a ser posible sin hacer cosas raras, como eso de convertir la sociedad deportiva Real Madrid en una Fundación... pero rebajando la indemnización debida los socios actuales, no vaya a toparse de nuevo, con los tribunales.
Florentino debería preocuparse más de Valdebebas, de la cantera y menos de La Castellana. Y de paso, alejarse de su actual política de "Después de mí, el diluvio"
Además, el dinero que se obtenga de la explotación inmobiliaria de Valdebebas debería servir, no para adquirir más 'mbappés' engreídos sino para reducir la deuda del Real Madrid, que supera los 1.000 millones de euros y para empezar a cuidar a los chavales de la cantera.
Vamos, que Florentino Pérez debería preocuparse más de la ciudad deportiva de Valdebebas, de esa cantera, que es lo que le da sentido al Real Madrid, y no de la explotación mercantil del Paseo de la Castellana.
Y luego, saber retirarse a tiempo: Pérez debe buscar un sucesor detalla para la Presidencia del Real Madrid, alejándose de su actual política de "Después de mí, el diluvio", o que si Florentino no busca un sucesor, su sucesor será Ignacio Galán. Y no por afición al fútbol, sino por molestar a Florentino.
El abogado del estadio, en sus ratos libres alcalde de Madrid, le ha hecho un gran regalo al Real Madrid. Es pues, el momento idóneo para que Florentino, abandone la autoalabanza -la autoalabanza apesta- y aproveche para enmendar sus errores al frente del club blanco y resucitar el madridismo, que es otra cosa distintas a un mercado de fichajes.