Y luego dicen que las redes sociales sólo esparcen bulos sin sentido: aquí tienen una muestra de lo contrario. El argumento resulta definitivo. En efecto, no se puede asesinar al inocente y defender la vida del culpable, no se puede legalizar el aborto y defender la pena de muerte.

Ahora mismo, en pleno agosto, sí, ante el presunto cambio político, PP y Vox deben aclarar si van a defender el principio provida: la persona es intocable desde su concepción hasta su muerte natural.

El PP ya sé que no: es una derecha lamentable, con muchos complejos en la que José María Aznar, ya antes de subir al poder en 1996, tachaba la palabra aborto de todos los borradores de discurso que le proponían, no fuera a ser que le llamaran reaccionario.

El aborto es mucho más que el aborto: es toda una filosofía de vida, porque sin derecho a la vida el resto de derechos carece de sentido

Por supuesto, en cuanto llegó al poder ni se le ocurrió modificar el aborto que había implantado Felipe González.

Y ojo con Vox, que ya entreabría la puerta al aborto en su programa fundacional. Ahora, con la defensa de la unidad de España, bello ideal, y con su oposición a la horterada de la ‘multiculturalidad’ -también me apunto a eso- no le veo citar la defensa de la vida. Empiezo a creer que en Vox consideran el aborto como un objetivo imposible o, aún peor, algo por lo que no merece la pena luchar. 

En todo caso, el aborto es mucho más que el aborto: es toda una filosofía de vida, porque sin derecho a la vida el resto de derechos carece de sentido.

Si prohibir el aborto, de forma total y absoluta, nos parece un imposible, es que todavía vivimos en la sociedad de la muerte

Y ojo, si prohibir el aborto, de forma total y absoluta, nos parece un imposible, es que todavía vivimos en la sociedad de la muerte. Ahora bien, no estaría de más que, en el juego político de las ofertas electorales, y es algo más que un juego, Vox introdujera el salario maternal, un salario para cada pareja que tenga un hijo, que debería ser no menos del salario salario mínimo vigente, y desde el embarazo hasta que el niño se independice del hogar, como se hace en Alemania. 

Todo ello frente los actuales, y miserables 100 euros mensuales vigentes... ¡y sólo hasta los tres años de edad! Al parecer, en cuanto cumplen los tres años, los niños no comen.  

No... absolutamente a todo tipo de aborto o de contracepción abortiva y sí al salario maternal. Se trata de que los jóvenes españoles tengan hijos. 

Una idea para Abascal: el salario maternal, la mitad del salario mínimo por cada hijo y hasta que se independice. Porque cambiar a Sánchez de poco sirve si no cambiamos el Sanchismo

Sí, ya sé que los jóvenes españoles no tienen hijos, primero por comodidad, luego por falta de medios para crear un hogar -por ese orden- pero el salario maternal ayudaría, ya lo creo que ayudaría a mejora la tasa de natalidad.

Es una idea para usted, señor Abascal.

Porque cambiar a Sánchez de poco sirve si no cambiamos el Sanchismo.