En el Día Mundial contra la Trata de Personas, Madrina eleva una alerta sobre la desprotección de miles de madres y menores en las rutas migratorias que unen Hispanoamérica con Europa. Bajo el lema “Vidas Invisibles”, la entidad denuncia que la inestabilidad política, la pobreza estructural y el crimen organizado siguen alimentando un mercado de explotación que golpea, sobre todo, a la infancia más vulnerable.
Los últimos datos disponibles a escala global -el Informe Mundial sobre la Trata de Personas 2024 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), el más reciente publicado hasta la fecha- confirman la tendencia que la Fundación lleva años denunciando: los niños y niñas representan ya el 38% de las víctimas detectadas en el mundo, frente al 20% de hace dos décadas. Entre 2019 y 2022, la ONUDD registró un aumento del 25% en el número global de víctimas detectadas y un incremento del 31% en el de menores, con un alza del 38% entre las niñas.
Organismos de Naciones Unidas -a través de la iniciativa GLO.ACT contra la trata y el tráfico ilícito de migrantes- han empezado a documentar en Hispanoamérica el tráfico de órganos ligado a la coacción y el abuso de la vulnerabilidad de personas migrantes
En España, el Ministerio del Interior contabilizó la liberación de 1.869 víctimas de trata y explotación sexual o laboral durante 2025 -un 4% más que el año anterior-, de las que 28 eran menores de edad. La nacionalidad colombiana vuelve a encabezar los registros: representó en torno al 44% de las víctimas de trata y explotación sexual identificadas y es, según la Policía Nacional, el primer país de origen tanto en trata sexual y laboral como en explotación sexual y laboral en nuestro país. Por primera vez, además, las víctimas de trata con fines laborales han superado a las de explotación sexual, un cambio de patrón que, según la Fundación, exige actualizar el enfoque de las políticas de protección.
La Fundación traslada, además, una preocupación adicional que organismos de Naciones Unidas -a través de la iniciativa GLO.ACT contra la trata y el tráfico ilícito de migrantes- han empezado a documentar en Hispanoamérica: el tráfico de órganos ligado a la coacción y el abuso de la vulnerabilidad de personas migrantes, un delito que Naciones Unidas describe como "invisible" dentro del fenómeno de la trata por la escasa atención policial que recibe frente a la explotación sexual o laboral. "Ningún menor debería ser moneda de cambio en las rutas migratorias", advierte la Fundación, que reclama que la infancia en tránsito reciba la misma prioridad de protección que otras formas de explotación ya tipificadas".
Ante tal situación, Madrina exige:
- Pasillos humanitarios seguros, para evitar que las familias en tránsito caigan en manos de redes de extorsión.
- Blindaje legal de la infancia en tránsito, con cooperación internacional reforzada para la localización inmediata de menores desaparecidos.
- Protección del “hábitat materno”, con ayudas universales para que ninguna madre se vea obligada a entregar a su hijo por falta de recursos o presión de las mafias.
- Agilización de los trámites de protección internacional, para reducir la barrera burocrática que empuja a las familias migrantes a la economía sumergida donde operan los tratantes.