Hay pocas cosas más veraniegas que plantar la sombrilla, extender la toalla... y guardar el teléfono móvil o los auriculares en un neceser (no sea que una ola o un chapuzón imprevisto acabe con un disgusto). Afortunadamente, la tecnología resistente al agua está cada vez más extendida, y ya no cuesta tanto trabajo como antaño encontrar móviles e incluso auriculares totalmente sumergibles.
Si bien antiguamente los dispositivos resistentes a inmersiones y salpicaduras solían tener tapas de goma y gruesas carcasas externas, en la actualidad prácticamente cualquier ejemplo de tecnología resistente al agua se protege del líquido elemento utilizando juntas estancas que evitan su entrada y también protegen frente a la entrada de partículas sólidas potencialmente dañinas, como el polvo y la arena de la playa. Pincha aquí para conocer las tecnologías resistentes al agua.