El cáncer de riñón es uno de los tumores que más ha cambiado en la última década gracias a la inmunoterapia y a las terapias dirigidas, pero sigue siendo un enemigo silencioso: en sus fases iniciales rara vez da síntomas, y en uno de cada tres casos se diagnostica cuando ya se ha extendido. Con más de 9.000 nuevos casos previstos este año en España, se sitúa entre los diez cánceres más frecuentes. ¿Quién tiene más riesgo, cuáles son sus señales de alerta y qué opciones de tratamiento existen hoy?
Así, el doctor Enrique Grande, jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Ruber Internacional, explica que el cáncer de riñón es un tumor que se origina en las células del propio riñón, el órgano encargado de filtrar la sangre y producir la orina. “A diferencia de otros tumores urológicos, como el cáncer de vejiga o el de próstata, no suele dar síntomas en sus fases iniciales, y muchas veces se descubre de forma incidental al hacer una ecografía o un TAC por otro motivo”, advierte este especialista que también es director de One Oncology Madrid, un programa integral de cáncer que el Grupo Quirónsalud acaba de poner en marcha en su red de hospitales privados de Madrid.
Entre los tipos de cáncer de riñón, el doctor Grande dice que el más frecuente es el carcinoma de células claras, que representa aproximadamente el 70–75% de los casos
En concreto, subraya que en las fases iniciales de la enfermedad muchas veces no produce síntomas: “Esto conlleva que, muchas veces, se diagnostique cuando ya la enfermedad se ha extendido, algo que ocurre en aproximadamente uno de cada tres casos”. No obstante, sí incide este especialista en que, cuando aparecen los síntomas, los más clásicos son la triada de tener sangre en la orina, dolor en el costado o zona lumbar, y una masa palpable en el abdomen; a los que se puede añadir cansancio o pérdida de peso inexplicada.
“Por suerte, hoy en día, una gran parte de los tumores se detectan de forma casual en pruebas de imagen solicitadas muchas veces por cualquier otro motivo, lo que permite tratarlos en fases más precoces y con mayor probabilidad de curación”, remarca el doctor Grande.
Además, y desde el punto de vista de la biología, según prosigue, también es diferente ya que el cáncer renal es un tumor muy vascularizado e inflamado, y “por eso ha sido uno de los grandes campos de avance de la oncología moderna, con terapias dirigidas contra la formación de vasos sanguíneos e inmunoterapia que han cambiado radicalmente el pronóstico de los pacientes en los últimos años”.
La mayor parte de casos, a partir de los 60
En este sentido, este oncólogo médico alerta de que la mayor parte de los casos se diagnostican a partir de los 60 años, aunque puede aparecer antes: “El riesgo aumenta progresivamente con la edad, como ocurre con la mayoría de los tumores sólidos. Esto tiene que ver con la acumulación de alteraciones genéticas a lo largo de la vida, y con la exposición prolongada a factores de riesgo ambientales”.
Sin embargo, insiste en que la obesidad, el sedentarismo y el tener antecedentes de cáncer en la familia aumenta la posibilidad de padecer de esta terrible enfermedad. “Los principales factores de riesgo asociados al cáncer renal serían el tabaquismo, la obesidad, la hipertensión arterial o el haber padecido de una enfermedad renal crónica principalmente. Se cree que aproximadamente el 10% de los casos pudiera estar relacionado con una predisposición genética en entornos familiares muy determinados”, detalla este experto de Quirónsalud.
Hoy en día, una gran parte de los tumores se detectan de forma casual en pruebas de imagen solicitadas muchas veces por cualquier otro motivo, lo que permite tratarlos en fases más precoces
Eso sí, destaca que la buena noticia dentro de este escenario es que varios de estos factores son modificables. “Dejar de fumar, mantener un peso saludable y controlar la tensión arterial no sólo protege frente al cáncer renal, sino frente a muchas otras enfermedades”, valora el doctor Grande.
Asimismo, el jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Ruber Internacional y director de One Oncology Madrid-Grupo Quirónsalud hace hincapié en que el cáncer de riñón afecta más a los hombres. “En España, aproximadamente dos de cada tres casos se diagnostican en varones, según los datos de SEOM. No hay una única explicación, pero se cree que influyen factores hormonales, metabólicos y, sobre todo, diferencias históricas en la exposición a factores de riesgo como el tabaquismo o ciertas exposiciones laborales, como hemos mencionado”, asevera el doctor.
Tipos de cáncer de riñón
Precisamente, entre los tipos de cáncer de riñón, el doctor Grande dice que el más frecuente es el carcinoma de células claras, que representa aproximadamente el 70–75% de los casos; y resalta que el 25% restante se agrupan de manera genérica en una amalgama de tumores renales llamados de ‘no-células claras’, entre los que se incluyen los tumores papilar, cromófobo, sarcomatoide, y otros muy poco frecuentes que tienen comportamientos biológicos distintos.
“Esto es importante porque hoy sabemos que no todos los cánceres renales se tratan igual. Cada subtipo puede responder de manera diferente a los tratamientos, y por eso la medicina de precisión y el estudio histológico y molecular del tumor son cada vez más relevantes, y necesitan llevarse a cabo por equipos especializados”, sostiene este oncólogo médico de Ruber Internacional.
Tratamientos actuales
En última instancia, este experto mantiene que “el cáncer renal tiene una supervivencia muy variable según el estadio al diagnóstico” y, en términos globales, la supervivencia global a 5 años en España se sitúa alrededor del 68%, según datos poblacionales recogidos por SEOM y REDECAN.
“Cuando el tumor se detecta localizado, las tasas de curación son muy altas, probablemente superiores al 90%; sin embargo, si la enfermedad ya ha dado metástasis, rara vez hablamos de curación, pero es cierto que la supervivencia ha mejorado de forma muy significativa en la última década gracias a la inmunoterapia y a las terapias dirigidas”, resalta.
Cuando el tumor se detecta localizado, las tasas de curación son muy altas, probablemente superiores al 90%; sin embargo, si la enfermedad ya ha dado metástasis, rara vez hablamos de curación, pero es cierto que la supervivencia ha mejorado de forma muy significativa en la última década
Dice que el tratamiento depende de la etapa o de la extensión en la que se encuentre el tumor: “De este modo, ofreceremos cirugía y extirparemos el riñón por completo o una parte del mismo cuando el tumor está localizado. Cuando el tumor ya ha dado metástasis a distancia se emplean fármacos orales, pastillas, que impiden la formación de los vasos sanguíneos que aportan oxígeno y nutrientes al tumor, así como inmunoterapia que pretende ‘enseñar’ al sistema inmune del paciente a reconocer al tumor y acabar con él.
A juicio del doctor Grande es importante resaltar que el tratamiento sistémico se plantée de manera muy cuidadosa, ya que se puede ofrecer una determinada alternativa, o la combinación de ambas, dependiendo del tipo de célula del tumor, de la agresividad clínica y biológica, de las preferencias del paciente en cuanto a las toxicidades esperable, entre otros factores. “Es por ello por lo que cobra tanta importancia el centro y el equipo multidisciplinar que trate al paciente. De hecho, hoy hablamos de tratamientos personalizados. No existe un único cáncer renal, y cada paciente necesita una estrategia adaptada”, concluye el doctor Grande.