Como contamos en Hispanidad hace unos meses, comienzan a llegar las primeras consecuencias tras el fallo judicial del Tribunal Supremo británico que se alineó con Orbán y Trump y declaró que sólo existen dos géneros: hombre y mujer. Así, la Comisión para la Igualdad y los Derechos Humanos publicó un avance de su guía para la aplicación de la sentencia.
Entre las medidas, una de las más reclamadas: aseos o vestuarios utilizados en función del sexo de nacimiento. Y esta directriz comienza hoy miércoles, y ojo, que la Sentencia fue hace año y medio. Se han tomado su tiempo pero a partir de hoy se obligará a modificar el uso de miles de espacios públicos para que sean segregados por género.
Así, los aseos, vestuarios, salas de hospital o cualquier espacio segregado por género deberán utilizarse en función del sexo asignado al nacer y no con el género con el que la persona se identifica.
Y es que lo contrario, sale caro, recuerden el caso que conocimos hace unos meses, un hombre había conseguido grabar a 65 mujeres gracias a los baños sin género.
Pese al riesgo y la gravedad de las situaciones que puede darse, hay países que siguen anclados en el progresismo absurdo, como España, donde acabamos de inaugurar los primeros baños para trans en una Universidad pública.
Volviendo a Reino Unido, se estima que cerca de 13.000 aseos y más de 5.000 vestuarios en gimnasios, hospitales o centros de ocio de Inglaterra, Escocia y Gales, podrían necesitar reformas, con un coste estimado de decenas de millones de libras. Aunque claro, el mismo coste que supuso la chifladura trans en su día.