Ucrania celebra hoy su Día de la Independencia de la URSS mientras lanza ataques contra Rusia y Rusia responde lanzando ataques contra Ucrania. 

Junto a Volodímir Zelensky estuvo el primer ministro británico, Andy Burnham. Su presencia tiene significado por cuanto Vladimir Putin lanzó amenazas a Reino Unido si seguía apoyando a Ucrania con sus misiles. Ni corto ni perezoso, Burnham se ha plantado en Kiev, para dejar claro que no le tiene miedo a Putin. Y esto está bien. 

No está bien, sin embargo, que el asunto siga donde quedó: Ucrania solicita ayuda de armamento pero siempre dentro del mismo modelo: Europa envía armas a Ucrania y Ucrania poner los muertos.

Si Europa quiere apoyar a Ucrania y denigrar a Vladimir Putin, y este lo merece, porque ha roto el euqilibrio ente Oriente y Occidente al apuntarse a los BRICS, debería enfrentarse directamente a Putin. No sólo con armas sino también con soldados.