Como viene recogiendo Hispanidad, EEUU está sometiendo a Cuba a un bloqueo energético para forzar al régimen a llegar a un acuerdo y realizar cambios políticos.
Recientemente, el presidente estadounidense Donald Trump realizó estas declaraciones: "Cuba es un Estado fallido, que también quiere llegar a un acuerdo y creo que muy pronto llegaremos a él o haremos lo que sea necesario".
Trump no ha detallado más en qué consiste ese acuerdo. Pero analistas apuntan a la exigencia de Trump de cambios políticos o de régimen, una disminución de la influencia militar cubana en la región, etc.
Asimismo, recientemente, el presidente-dictador de Cuba, Miguel Díaz-Canel, también confirmó que está negociando con Washington: “Estas conversaciones han estado orientadas a buscar soluciones, por la vía del diálogo, a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones. Hay factores internacionales que han facilitado estos intercambios… El propósito de estas conversaciones es, en primer lugar, identificar cuáles son los problemas bilaterales que necesitan una solución”. El dictador cubano añadió que sus negociadores también buscan “identificar áreas de cooperación para enfrentar las amenazas y garantizar la seguridad y la paz de ambas naciones”.
Pero ayer, en una entrevista con la cadena estadounidense NBC, preguntado por si contempla dimitir, respondió: «¿Acaso le hacen esa pregunta a Trump?». «En Cuba, quienes ocupan puestos de liderazgo no son elegidos por el gobierno estadounidense ni cuentan con su mandato. Tenemos un Estado libre y soberano, un Estado libre. Gozamos de autodeterminación e independencia, y no estamos sujetos a los designios de Estados Unidos». «Renunciar no forma parte de nuestro vocabulario».
Cuba’s President Miguel Díaz-Canel insists that he’s not “stepping down” in an interview with NBC News. https://t.co/qJuSwfpQKT
— NBC News (@NBCNews) April 10, 2026
Quizá es que en este momento el dictador comunista esté crecido ante las dificultades que está encontrando Donald Trump para vencer al régimen islamista de los ayatolás iraníes.
Pero quizá también lleven un reconocimiento implícito: que la Casa Blanca pide su cabeza para emprender las necesarias reformas en Cuba a las que se he referido el presidente estadounidense.