Como viene recogiendo Hispanidad, EEUU está sometiendo a Cuba a un bloqueo energético para forzar al régimen a llegar a un acuerdo y realizar cambios políticos.
Recientemente, el presidente estadounidense Donald Trump realizó estas declaraciones: "Cuba es un Estado fallido, que también quiere llegar a un acuerdo y creo que muy pronto llegaremos a él o haremos lo que sea necesario".
Trump no ha detallado más en qué consiste ese acuerdo. Pero analistas apuntan a la exigencia de Trump de cambios políticos o de régimen, una disminución de la influencia militar cubana en la región, etc.
Asimismo, recientemente, el presidente-dictador de Cuba, Miguel Díaz-Canel, también confirmó que está negociando con Washington: “Estas conversaciones han estado orientadas a buscar soluciones, por la vía del diálogo, a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones. Hay factores internacionales que han facilitado estos intercambios… El propósito de estas conversaciones es, en primer lugar, identificar cuáles son los problemas bilaterales que necesitan una solución”. El dictador cubano añadió que sus negociadores también buscan “identificar áreas de cooperación para enfrentar las amenazas y garantizar la seguridad y la paz de ambas naciones”.
En ese contexto, la agencia de noticias USA Today ha informado de que se produjo una reunión secreta el pasado 10 de abril en La Habana, entre EEUU y la dictadura comunista, en la que la Administración Trump dio a Cuba un plazo de dos semanas para liberar a mil presos políticos como “muestra de buena fe”. Entre los nombres que dio Washington figuran el artista Luis Manuel Otero Alcántara y el rapero cubano Maykel Osorbo.
Luego, el medio Axios publicó que en el encuentro participaron el nieto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro (alias El Cangrejo) y que en él se habló de la necesidad de garantizar “mayores libertades políticas, que eventualmente incluirían elecciones libres y justas”. Una fuente dijo a este medio: “El presidente Trump está comprometido a buscar una solución diplomática, si es posible, pero no permitirá que la isla se convierta en una grave amenaza para la seguridad nacional si los líderes cubanos no están dispuestos o no son capaces de actuar”.