En Colombia, el lunes 10 de agosto tuvo lugar un terremoto de 7,4 grados, concretamente en las proximidades de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en la costa del Pacífico.

Como consecuencia del terremoto han fallecido 254 personas, aunque sigue siendo una cifra muy provisional, pues hay miles de personas desaparecidas, entre ellos 75 españoles, según el Ministerio de Exteriores. 

Además, numerosos edificios se han visto afectados, así como los servicios eléctricos, de comunicaciones e infraestructuras.  

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Ahora lo importante es la contrarreloj para localizar a las personas atrapadas. Los equipos de bomberos, militares, policías y voluntarios trabajan entre los edificios derrumbados, especialmente en Cali y Pereira. 

En esas labores, se producen milagros como este:

El presidente, Abelardo de la Espriella, quien ha tomado posesión hace unos días, lanza un mensaje de ánimo a la ciudadania: 

Mientras, siguen trascendiendo historias personales ocurridas en torno al terremoto. Como la del sacerdote Oscar Aguirre Calderón, quien salió de la iglesia en la que celebraba misa con el Santísimo en las manos y evacuó a los fieles que habían acudido a la misa:  “Pudimos salir con el Santísimo Sacramento, que fue una bendición para todos nosotros, porque salimos hasta uno de los arcos de la puerta, y allí nos mantuvimos y toda la comunidad estuvo allí recogida en la plazoleta”, recoge Aciprensa.