Es evidente el giro provida de Estados Unidos desde que Trump ocupa la Casa Blanca. Medidas provida, excarcelamiento de activistas acosados por Joe Biden y declaraciones y posicionamientos de primeros espadas de la Administración a favor de la vida. La Administración Trump no sólo está trabajando en el país, sino que su campaña se extiende también internacionalmente. Y no sólo en materia de aborto, sino que desde el Gobierno estadounidense se está acabando con la ideología de género, el woke y todos los propósitos del Nuevo Orden Mundial.
Una nueva muestra llega gracias a la Cámara de los Representantes, que ha aprobado, por 217 votos a favor y 211 en contra, la HR6359, una norma que hace que se tenga que ofrecer información y ayuda a las mujeres embarazadas para que continúen con su embarazo.
La norma tiene por nombre Ley de Derechos de las Estudiantes Embarazadas, y ha sido impulsada por la representante Ashley Hinson. El texto es claro: todas las instituciones de educación superior que reciban fondos estatales tendrán la obligación de dar información sobre sus derechos y protecciones a las estudiantes embarazadas para llevar su embarazo a término mientras cursan sus estudios.
Las instituciones tendrán que informar sobre los recursos del campus y de las comunidades existentes para ayudar a la madre a seguir con su embarazo, así como de las posibilidades de cuidado del bebé tras el nacimiento. Así, todos los centros deberán proporcionar ayuda durante toda su etapa académica.
Esta información deberá darse a cualquier mujer que lo solicite. Además, deberá enviarse por correo electrónico e incluirse en los manuales de estudiantes, en las sesiones de orientación, en los centros de salud y en la página web de cada centro educativo.