Contamos hace una semana en Hispanidad que los expertos daban la razón a Trump: desaconsejando las cirugías de cambio de género en menores.
Así, la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (ASPS) recomendó que, debido a la baja certeza de los beneficios, se retrasen las cirugías relacionadas con el tratamiento de la disforia de género en niños hasta, mínimo, los 19 años.
La ASPS, que representa a más de 11.000 cirujanos plásticos, el 90% de los de EEUU y Canadá, afirmó que “no hay suficiente evidencia que demuestre una relación riesgo-beneficio favorable para las intervenciones endocrinas y quirúrgicas relacionadas con el género en niños y adolescentes”.
Ahora, y mientras en España vamos a la contra con una corriente de desprotección absoluta del menor y sus familiares, Reino Unido se suma a las evidencias. Informa The Telegraph: un ensayo de bloqueadores de la pubertad en niños ha sido cancelado por la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA) ante los posibles efectos secundarios del medicamento.
En una carta a los directores del ensayo, la MHRA les transmitió que se debía introducir la edad mínima de 14 años para los participantes. Es más, ante las reacciones al ensayo, el medio informó que se les pagaría a los niños que participaran en el ensayo. En concreto, se les prometieron hasta 500 libras en vales Love2Shop por completar pruebas psicométricas que podrían canjear en tiendas como Currys, Uber Eats y Xbox.
‼️Por sus riesgos potenciales sobre la fertilidad, entre otros, Reino Unido suspende el ensayo sobre los efectos secundarios de los bloqueadores de la pubertad en menores. https://t.co/QTerHwLLaT
— Contra El Borrado de las Mujeres (@ContraBorrado) February 21, 2026
Ante el revuelo y las evidencias, el Departamento de Salud y Asistencia Social (DHSC) emitió un comunicado asegurando que el regulador médico había expresado su preocupación por el “bienestar de los niños y jóvenes”.
Una de las grandes preocupaciones es la infertilidad. Y es que la administración de medicamentos sabe que el recibir bloqueadores en una etapa demasiado temprana de la pubertad, a la que le deben seguir más medicamentos de por vida, como las hormonas cruzadas, probablemente acabaría con participantes infértiles.
Otro de los efectos preocupantes es que el uso de algunos bloqueadores de la pubertad durante más de un año puede “provocar cambios estructurales óseos persistentes y potencialmente permanentes”. Y sumamos: el impacto de estos medicamentos puede afectar al funcionamiento del cerebro. El regulador también expresó su preocupación por la capacidad de los “niños muy pequeños” para hacer frente al sangrado vaginal que pueden causar los medicamentos.
Todos estos efectos han provocado que el ensayo, que debía involucrar a 226 niños, se suspenda.