Como recogió Hispanidad, en las elecciones locales parciales del Reino Unido, el partido del primer ministro Keir Starmer -Partido Laborista- obtuvo unos malos resultados. 

Desde entonces, en su propio partido se ha producido un rebelión de más de 80 diputados laboristas (algunos medios hablan de casi 90) que han pedido públicamente su dimisión, debido a esos malos resultados electorales. Según los estatutos del partido, si la quinta parte del grupo parlamentario se pone de acuerdo (81 parlamentarios), pueden forzar la celebración de primarias para elegir a un nuevo líder que, en este caso, además, asumiría el cargo de primer ministro. Eso sí, para llevar esto a efecto deben presentar un candidato alternativo.

Ayer jueves, el secretario de Salud, Wes Streeting, dimitió porque ya no confía en el primer ministro, le echó en cara que no "asuma responsabilidades" y ha  pedido abrir el debate sobre su sucesor al frente del partido. Steeting podría ser la alternativa, pero aún no se ha concretado.

Sin embargo, Starmer le ha respondido en una carta en la que reconoce que los malos resultados han sido "extremadamente duros". "Sé que muchos compañeros han visto a buenos amigos perder sus asientos. Todo el mundo en el partido sabe que los oponentes son más peligrosos que nunca. Son una amenaza real para los valores que nos importan, para las comunidades que representamos y el país al que amamos".

Cabe recordar que Starmer venció hace dos años en las elecciones generales del Reino Unido con un buen resultado. Y que tiene en mente presentarse de nuevo en 2029. Es más: en este momento de rebelión interna, ha asegurado que no va a “abandonar” ni a “sumir al país en el caos”. 

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En cualquier caso, las comparaciones con España resultan odiosas. En Reino Unido, tras un mal resultado en unas elecciones locales a Keir Starmer se le rebelan más de 80 diputados laboristas. En España, Pedro Sánchez lleva perdiendo todas las elecciones desde el año 2023 -europeas, generales, autonómicas (excepto Cataluña) y municipales- y nadie en el PSOE dice ni mú. ¿Hay vida en la calle Ferraz?