Pese al alto el fuego negociado y todavía vigente entre EEUU e Irán, los enfrentamientos bélicos continúan, sobre todo entre Israel y la guerrilla yihadista proiraní Hezbolá.
Los judíos bombardearon posiciones de Hizbulá en los suburbios de Beirut, causando la muerte a dos personas.
E Irán, en respuesta, atacó el norte de Israel con una oleada de misiles, que también sufrieron Jerusalén y el centro del país.
Los israelíes no se quedaron de brazos cruzados y a primera hora de hoy lunes, sus Fuerzas Armadas atacaron objetivos militares estratégicos en el centro y el oeste de Irán.
Cabe recordar el enfado del presidente de EEUU, Donald Trump, la semana pasada, cuando llamó al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu "puto loco", por los ataques al Líbano.
Pero en declaraciones más recientes al diario Finantial Times (FT) después de los misiles que lanzó este domingo Irán a Israel, Trump dijo: "Espero que Israel no contraataque. Si Bibi contraataca, va a seguir sucediendo como en los últimos 47 años, o los últimos 3.000 años".
Por lo tanto, Netanyahu ha desobedecido a Trump, el cual añadió -antes de la respuesta de Israel a Irán- que Tel Aviv "no tiene más opción" que aceptar el acuerdo que Washington: "Él no tendrá ninguna otra opción. Yo tomo las decisiones. Yo tomo todas las decisiones. Él (Netanyahu) no toma las decisiones".
"Estamos muy cerca de un acuerdo final con Irán. Va a ser un buen acuerdo. No quiero que explote por lo que está pasando ahora", añadió Trump.