El Senado argentino (cámara alta) aprobó en la madrugada del jueves una reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, aunque después de modificar 58 artículos del texto que le había llegado inicialmente.
Ahora la tramitación parlamentaria sigue en la Cámara de Diputados (cámara baja), que también podría incluir modificaciones.
Por el momento, lo que ha aprobado el Senado argentino es un proyecto de Ley de Modernización Laboral que trata de liberalizar algo el anquilosado sistema laboral argentino.
La Modernización Laboral es una parte fundamental de las reformas que impulsa el Presidente Milei, que el país necesita para volver a crecer. La Libertad Avanza. pic.twitter.com/hsl8MFfv8f
— La Libertad Avanza (@LLibertadAvanza) February 11, 2026
Por ejemplo, se cambia el régimen de negociación colectiva: los convenios alcanzados en la empresa tendrán prioridad sobre los convenios de los niveles superiores (sectoriales, regionales o nacionales). También se modifica la vigencia de los convenios colectivos, de modo que se elimina la ultraactividad automática e indefinida, por lo que dejan de estar en vigor una vez terminado el plazo (salvo un acuerdo expreso entre las partes para prorrogarlo).
Se aprueba una mayor flexibilidad en los contratos (por empresa o incluso por productividad). Y se permite pagar una parte del salario en moneda extranjera.
Respecto a la jornada laboral, se permite que pueda extenderse hasta las 12 horas, pero incorporando un 'banco de horas', que posibilita organizarla con flexibilidad durante un tiempo establecido, y siempre que se garantice un descanso mínimo de 12 horas. De esta forma, las horas de más trabajadas unos días pueden compensarse con horas de menos otros días, sin necesidad de tener que pagar horas extras (dentro de los límites legales y el pacto en la negociación colectiva). Asimismo, se habilita el salario dinámico, que permite sueldos variables en función de la productividad, rendimiento o resultados. Y en ningún caso se suprime el el salario básico ni los pisos salariales.
En cuanto a las vacaciones, se introduce la posibilidad de los fraccionamientos, dentro de una política de flexibilización, con la idea de adaptarlo a las necesidades de producción y organización del trabajo.
El articulado también se ocupa de las indemnizaciones: se ratifica la indemnización por despido equivalente a un salario por año trabajado. También se introduce un Fondo de Asistencia Laboral (FAL) -financiado por aportaciones de empleadores-, que es una herramienta para estos cuyo fin es cubrir los imprevistos laborales y las indemnizaciones, pero que no las elimina.
En materia de litigiosidad laboral, se fijan criterios más claros para establecer las indemnizaciones y se pretende rebajar la discrecionalidad judicial en la aplicación de multas y sanciones.
El proyecto de ley también unifica digitalmente el registro y fiscalización del trabajo, por medio de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
En lo referente a los estatutos profesionales, se derogan algunos estatutos sectoriales anteriores y se introducen estatutos históricos de distintas actividades.
Los sindicatos también han sido abordados en esta reforma laboral de tal manera que las cuotas sindicales pasan a ser voluntarias y para ellas se precisa la autorización expresa del trabajador. Pero sigue habiendo representación sindical. En las huelgas, se obliga a servicios mínimos en sectores esenciales.
Respecto a los permisos y tareas de cuidado, se abre la posibilidad a licencias parentales y familiares, que serán negociadas en los acuerdos colectivos.
El presidente argentino valoró así su aprobación inicial por la Cámara alta del país:
HISTÓRICO.
— Javier Milei (@JMilei) February 12, 2026
VLLC!
Por cierto que el Ejecutivo argentino también ha conseguido aprobar en la Cámara de Diputados -149 votos favorables y 100 en contra- el nuevo Régimen Penal Juvenil, por el que se rebaja la edad de imputabilidad de los 16 a los 14 años. Este proyecto de ley pasa ahora al Senado.
El debate estuvo enmarcado en el planteamiento gubernamental de “delito de adulto, pena de adulto”.
Esta iniciativa responde a la preocupación ciudadana por la lacra de la violencia juvenil.
Así valoró su aprobación en la Cámara de Diputados la nueva ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva: "Regla clara: el que las hace, las paga".
Hoy el Congreso dio un paso decisivo para saldar una deuda con la sociedad.
— Alejandra Monteoliva (@AleMonteoliva) February 12, 2026
La baja de la edad de imputabilidad pone fin a la impunidad de los menores que cometen delitos graves y de quienes los utilizan como escudo.
Regla clara: el que las hace, las paga.
Ley y orden.