En esta crónica semanal sobre Hispanoamérica recogemos noticias destacadas ocurridas en la región compuesta por países hermanados en la Hispanidad (que tienen en común su fe cristiana, su cultura y su lengua y cuya patrona es la Virgen del Pilar) y tratando de defender los principios no negociables -vida, familia, libertad de enseñanza, bien común y libertad religiosa- establecidos por el Papa Benedicto XVI para una acción política basada en el humanismo cristiano.
Esta semana empezamos en México, para subrayar el valor de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.
La Arquidiócesis Primada de México publicó un editorial en el que pidió dar una “sepultura digna” a los bebés abortados, abandonados o cuyos cuerpos no sean reclamados: “Reconocemos que el cuerpo humano, después de la muerte, debe ser tratado con respeto, por su propia dignidad humana”.
En consecuencia, el arzobispado realizó un llamamiento “a las autoridades sanitarias, forenses y de los gobiernos locales para establecer mecanismos que (…) permitan entregar los cuerpos o restos de bebés no reclamados a instituciones y asociaciones debidamente acreditadas que estén dispuestas a darles sepultura”.
En ese sentido, prosigue el semanario, "sería valioso contar con espacios destinados especialmente para estos pequeños. Lugares donde puedan descansar aquellos bebés cuyas familias no pudieron sepultarlos o cuyos cuerpos nunca fueron reclamados". Y es que, “desde nuestra fe afirmamos que la dignidad de toda persona comienza desde la concepción, pero incluso quienes no comparten nuestra fe pueden reconocer que la muerte no convierte un cuerpo en desecho”.
Nos vamos a Colombia, donde en el Congreso se ha presentado un proyecto de ley para prohibir la maternidad subrogada (vientres de alquiler), frenar “la explotación reproductiva de las mujeres y evitar que los niños sean convertidos en objeto de transacciones”.
El autor del proyecto de ley, Luis Miguel López Aristizábal, denunció, debido a un vacío legal, el país se ha convertido en “uno de los principales destinos de un mal llamado turismo reproductivo, donde vienen parejas del extranjero a comprar bebés a Colombia”, recoge Aciprensa.
Para ello, el proyecto crea “el tipo penal de ‘explotación reproductiva mediante maternidad subrogada’”, sea gratuita o comercial, sancionando a quienes la promuevan, intermedien, financien u organicen con “penas de 120 a 192 meses de prisión y multas de 500 a 1.500 salarios mínimos, con agravantes cuando exista vulnerabilidad de la mujer”.
La iniciativa cuenta con el apoyo de diputados de varios partidos, como del Partido Liberal, Partido Conservador, Movimiento Salvación Nacional, Centro Democrático, Pacto Histórico, y Dignidad y Compromiso.
Nuestro siguiente destino es Nicaragua, donde los nicaragüenses vienen padeciendo la dictadura comunista de Daniel Ortega -y su mujer, Rosario Murillo- desde que este se hiciese con el poder, en enero de 2007 (aunque anteriormente presidió un mandato presidencial entre 1985 y 1990).
Además, Ortega persigue particularmente a los católicos. Según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), en Nicaragua, “durante el período estudiado en este informe, se intensificó la hostilidad del Gobierno hacia las Iglesias, violando gravemente el derecho fundamental a la libertad religiosa. La persecución se manifestó en detenciones arbitrarias, exilios, destierros, expulsiones, privación de la nacionalidad, profanación de ritos y símbolos religiosos, prohibición de celebraciones religiosas públicas y cientos de casos de revocación del estatus jurídico. Además, la reforma constitucional y la nueva legislación han dotado al régimen de los medios para ejercer un control total sobre las entidades religiosas. Las organizaciones internacionales consideran que Nicaragua es uno de los países con los niveles más altos de persecución religiosa. Las perspectivas para el futuro de este derecho fundamental siguen siendo profundamente preocupantes”.
En ese contexto, el obispo nicaragüense Silvio Báez —exiliado en EEUU desde 2019 por el hostigamiento al que le estaba sometiendo el régimen por sus críticas a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo— celebró una misa en la parroquia Santa Agatha, en Miami (Florida), en cuya homilía destacó que “detrás de los regímenes que se imponen arrebatando la dignidad y la libertad de las personas siempre hay mentes empobrecidas, intolerantes, incapaces de escuchar y dialogar, para quienes solo cuentan sus propias ambiciones”, recogió Aciprensa.
“Bajo el pretexto de ser los únicos capaces de representar al pueblo, no dudan en desmantelar las instituciones democráticas e imponer la dictadura del pensamiento único”, denunció el obispo nicaragüense. “Jesús nos acogerá siempre con la infinita compasión de Dios, que supera todas las barreras que los hombres podamos construir y es más grande que todos los males que podamos hacer”, concluyó Mons. Silvio Báez.