El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha dado a conocer hoy en la sede principal de la Guardia Civil, en Madrid, dos operaciones que el Instituto Armado ha llevado a cabo en el océano Atlántico.
Las operaciones se denominan Alfa-Lima y Abisal y su resultado ha sido la incautación de 41 toneladas de cocaína y 8,5 toneladas de hachís, ambas de un valor millonario en el mercado negro.
El ministro del Interior ha celebrado las operaciones, ejecutadas con un "importante volumen de inteligencia" que ha permitido "actuar no solo sobre el territorio, también sobre las rutas y las estructuras del narcotráfico". Ambos operativos responden a "un cambio estratégico en el enfoque con el que las Fuerzas de Seguridad españolas e internacionales abordamos la lucha contra el narcotráfico".
Llama la atención que el ministro haya querido celebrar el acto en la sede central de la Guardia Civil en Madrid, lo que cabe interpretarse como un intento abyecto por lavar su incompetente imagen ante la desprotección en la que tiene a los agentes de la Benemérita, por ejemplo, en el sur de España...
El pasado 9 de febrero se cumplió el segundo aniversario del asesinato de los guardias civiles David Pérez Carracedo y Miguel Ángel González Jiménez, en Barbate (Cádiz), cuando su zodiac de apenas 5 metros fue arrollada por una narcolancha de 14 metros de eslora, tripulada por los narcos.
Dos años después de ese trágico suceso, Paqui, la madre de Miguel Ángel, denunciaba: "Lo que más me duele es que sigan diciendo que no hay narcolanchas por Cádiz, están constantemente".
Y dos años después del asesinato de dos guardias civiles en Barbate, todavía no ha recuperado la unidad policial especializada contra el narco, pese a que una delegación de eurodiputados de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo (PETI) le instó a recuperarla...