En Malí, en este momento gobierna una junta militar, bajo el mando del general Assimi Goïta, desde el último golpe de Estado en mayo de 2021.
Tras llegar al poder, estos militares echaron a los soldados franceses desplegados en el país y realizaron un acercamiento a Rusia.
En ese contexto, este sábado, en la capital Bamako, se produjeron ataques perpetrados por grupos musulmanes-yihadistas. Uno de ellos se llama JNIM, y está vinculado a Al Qaeda. Otro es el Estado Islámico en el Gran Sáhara.
En esa zona del país también opera el Frente de Liberación de Azawad, unos rebeldes tuareg que buscan algo así como un estado independiente en su territorio, ubicado en el norte de Malí.
Volviendo a los musulmanes, el objetivo último de todos estos grupos islamistas-yihadistas es hacerse con el poder para implantar la sharia, la ley islámica.
Y es lo que están tratando de hacer, poco a poco, en toda África.
Para ello, Malí es un país crucial, pues está situado en la franja del Sahel, la que está tratando de ser controlada por el yihadismo con esa intención de ir bajando hacia el sur del continente y controlar cuantos más países mejor.
Cabe recordar que hubo tropas españolas desplazadas a Malí, entre los años 2013 y 2024, con hasta 500 militares, con las funciones principales de proporcionar formación a los soldados malienses, así como asesoramiento militar y apoyo logístico y sanitario, como recogió Hispanidad.
La misión del ejército español se enmarcó en la que llevó a cabo la UE, denominada EUTM Mali (European Union Training Mission Mali), con el objetivo de apoyar -mediante la formación y el asesoramiento- a las fuerzas armadas de Malí en su lucha contra el terrorismo. La misión de la UE se inició en febrero de 2013 y terminó en mayo de 2024.