Se supone que Catar es uno de los países árabes pro-europeos. Pero lo cierto es que los cataríes han apoyado, no ya al pueblo palestino, sino a los palestinos radicales de Hamas.
De hecho, los terroristas de Hamas no podrían refugiarse en Arabia, en Emiratos o en Kuwait: en Catar sí. No obstante, Doha ha sido sede de las negociaciones de paz entre judíos y palestinos.
Y entonces todo este entramado salta por los aires cuando Israel bombardea Catar, esta misma tarde del martes 9 de septiembre, una ataque "selectivo" sobre la cúpula de Hamas allí refugiada. Seguro que es cierto, pero cuando bombardeas corres el peligro de matar a tu enemigo y a un montón de inocentes.
🔘COMUNICADO ACOM: Sobre la operación precisa de Israel contra la cúpula de Hamás en Doha
— Acción y Comunicación sobre Oriente Medio - ACOM (@ACOM_es) September 9, 2025
Las Fuerzas de Defensa de Israel y el Shin Bet han informado de un ataque preciso dirigido contra la cúpula de Hamás asentada en el emirato.
Ante estos hechos, y en coherencia con lo que… pic.twitter.com/QvE4aYjGYa
En cualquier caso, la guerra de Tierra Santa ha dado un salto cualitativo peligroso, asciende un peligroso escalón con todos los países árabes sunitas vueltos contra Israel -los chiítas, con cabecera en Irán, ya lo estaban- y, ciertamente, Israel ha atacado a un país casi vecino que no le había atacado. A lo mejor el ataque es justo, a lo mejor Catar ocultaba a la cúpula de Hamas pero no deja de ser un paso extraordinariamente peligroso.