Cuba viene padeciendo 67 años de comunismo, desde la llegada al poder del dictador Fidel Castro, en 1959, y al que le sucedió su hermano, Raúl Castro, y luego, desde octubre de 2019, Miguel Díaz-Canel.

Y este es el resultado de esas casi siete décadas de comunismo: 

Recientemente, monseñor Arturo González Amador, obispo de Santa Clara y presidente de la Conferencia Episcopal Cubana, en declaraciones a Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), señaló: “Cuba duele”. “Es el momento más difícil y más triste de la historia de mi pueblo del que tengo conciencia. Todo es una lucha por sobrevivir. El presente es inseguro, el futuro totalmente incierto”. En las parroquias, “hay personas que llegan diciendo que llevan días sin comer y que no saben a quién van a acudir. Los alimentos no se pueden conservar por falta de electricidad y últimamente ha habido desmayos frecuentes durante las celebraciones, porque mucha gente no ha comido”, relata monseñor González Amador.

En ese contexto, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) ha dado a conocer el 9º Estudio sobre Derechos Sociales, en el que se destaca que la extrema pobreza en Cuba ya afecta al 94% de la población y la desaprobación del gobierno creció hasta el 95%, recoge en su nota de prensa. 

En cuanto a la situación alimentaria, ocho de cada diez cubanos han dejado de desayunar, almorzar o comer, debido a la falta de dinero o a la escasez de alimentos.

Los apagones representan el principal problema y la máxima prioridad de solución señalado por los encuestados (70%), seguidos por la crisis alimentaria (52%), el costo de la vida (45%), la salud pública (sanidad y medicinas, 34%), los salarios (27%) y la inseguridad y la violencia (24%).

“Estos resultados evidencian el agotamiento político y económico del régimen cubano. Su gestión es ampliamente rechazada por los ciudadanos y sus medidas no generan confianza. Sin embargo, es el pueblo el que carga con el peso de la decadencia, en especial, los ancianos y los enfermos crónicos. La demanda mayoritaria de transformaciones políticas y económicas confirma que los cubanos no quieren retoques ni nuevas promesas, sino un cambio profundo que traiga derechos políticos, económicos y sociales”, afirmó Yaxys Cires, director de Estrategias del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH).

El pasado 6 de agosto, la Administración Trump anunció sanciones contra individuos y entidades cubanas relacionadas con la adquisición de armamento militar procedente de Rusia y China. 

Recientemente, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó, sobre la isla: “Estoy convencido de que Cuba, antes de que termine este Gobierno, estará en una senda irreversible hacia un futuro muy diferente”. Subrayó que deberá haber una “transición”, ya que “no se puede tener algo en pie durante 70 años —que echa raíces— y luego pensar que, de la noche a la mañana, se va a arrancar todo de raíz y a plantar algo completamente nuevo”. “Cuba es sin duda una prioridad para nosotros porque redunda en nuestro interés nacional”.