Consejo de Ministros de Exteriores de la Unión Europea. La comisaria del ramo, Kaja Kallas, anuncia un montón de acuerdos, a cual más indefinido.
Por un lado, lo más importante, se va a hablar con Rusia porque ahora parece que Putin quiere negociar. Lo cierto es que Putin siempre ha querido hablar directamente con Washington porque desprecia a una Europa incapaz de defenderse por sí misma. Pues sí que se lo ha pensado. Por otro, ahora que los europeos han visto que si hay que apoyar a Estados Unidos en el Golfo Pérsico pero sin que lo parezca, Bruselas asegura que va a incrementar la cooperación "también en materia de seguridad" con los principados del Golfo Pérsico. Todo con un cierto sabor a ridículo.
Al tiempo, Europa reanuda la cooperación con Siria, dirigida hoy por un exterrorista, que parece que se nos ha olvidado. También se alía con Canadá, asimismo cabreada contra Estados Unidos... y vigilará un poquito a los colonos israelíes, más que nada para que Sánchez deje de dar la pelma.
Sí, porque José Manuel Albares aseguró que exigiría una votación individual en el caso de la violencia contra los colonos israelíes, que se pasan dos pueblos desde aquel famoso 7 de octubre.
Total un Consejo de Ministros de exteriores de lo más europeo; mil acuerdos, todos ellos burocráticos y ligeramente virtuales.