Estados Unidos ha secuestrado, en una operación de comando, al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores. Les han trasladado a Norteamérica con la idea de que sean juzgados por terrorismo y narcotráfico, esposados y con los ojos tapados.

Una operación acompañada de bombardeos a instalaciones militares. Ahora hay que ver si con esta acción militar cae el régimen chavista. 

Trump lo ha hecho bien: ha secuestrado al tirano sin que sufra el pueblo venezolano. Ahora bien, lo que falta es la alternativa, por ejemplo María Corina Machado: "Queremos paz, libertad y justicia para la hermosa gente de Venezuela", asegura Trump. Ojalá lo hubiese dicho un líder español.

¿El malo es Trump? Según RTVE, la voz del Sanchismo, sí. Lo cierto es que el único estadista mundial que busca la paz en escenarios de guerra y el único que intenta derribar dictaduras es Donald Trump. Otra cosa es que acierte en su forma de luchar por la libertad

La progresía internacional reclama ahora el derecho internacional... que no ha servido para nada desde 1999, en que Hugo Chávez accedió a la presidencia de Venezuela. Mientras Chávez, y aún más Maduro, han destrozado vidas y haciendas.

Pero miren por dónde, ahora resulta que en España, la madre patria, el malo es Trump. Según RTVE, la voz oficial del Sanchismo, no sólo eso: el tele pública española ha lanzado un campaña anti-Trump que ni el mismísimo Xi Jinping o Vladimir Putin se hubiese atrevido a hacer. Lo cierto es que único estadista mundial que busca la paz en escenarios de guerra y el único que intenta derribar dictaduras es Donald Trump. Otra cosa es que acierte en su forma de luchar por la libertad.

Por ejemplo, Trump dice que se quedará en Venezuela la flota estadounidense para liderar una transición a la democracia en Venezuela. Ojalá le salga bien pero olvida que las guerras siempre las gana la infantería, sobre el terreno. 

Eso sí, Trump está jugando partidas en muchos tableros. Por ejemplo, en Israel, Ucrania, Irán, Nigeria y Taiwán... Y no quiere más 'Vietnam'. Lo que debería hacer Europa es adoptar un papel activo en esta estrategia de presión y secundarle

Eso sí, Trump está jugando partidas en muchos tableros. Por ejemplo, en Israel, Ucrania, Irán, Nigeria y Taiwán... Y no quiere más 'Vietnam'. Lo que debería hacer Europa es adoptar un papel activo en esta estrategia de presión y secundarle, en lugar de repetir la monserga de que está violando el derecho internacional.

O luchamos por la libertad o luchamos por la tiranía. Lo que no vale es que en el mundo sólo luchen los tiranos, por la tiranía, mientras los amantes de la libertad no se mojan y siguen aludiendo al derecho internacional.  

El único que tiene razones para estar descontento con Trump es José Luis Rodríguez Zapatero.