En esta crónica semanal sobre Hispanoamérica recogemos noticias destacadas ocurridas en la región compuesta por países hermanados en la Hispanidad (que tienen en común su fe cristiana, su cultura y su lengua y cuya patrona es la Virgen del Pilar) y tratando de defender los principios no negociables (https://es.catholic.net/op/articulos/12107/manifiesto-de-los-principios-no-negociables.html) -vida, familia, libertad de enseñanza, bien común y libertad religiosa- establecidos por el Papa Benedicto XVI para una acción política basada en el humanismo cristiano.

Esta semana empezamos en Ecuador, para defender el derecho a la vida desde la concepción. En ese país, se está tramitando un proyecto de Ley Orgánica que regula las técnicas y procedimientos de reproducción humana asistida. Fue presentado al pleno el pasado 29 de julio. 

En un comunicado, los obispos ecuatorianos analizaron el proyecto de ley, del que destacaron dos aspectos positivos: la prohibición del vientre de alquiler y la prioridad que se le otorga a la medicina reproductiva restaurativa, que sirve para diagnosticar y tratar las causas de la infertilidad.

Sin embargo, los prelados denunciaron que la fecundación in vitro, la inyección intracitoplasmática de espermatozoides y la crioconservación de embriones afectan el derecho a la vida desde la concepción, reconocido en el artículo 45 de la Constitución: "Cuando se admite que la vida naciente pueda producirse, seleccionarse, congelarse o descartarse según la voluntad de otros, no se lesiona solo una creencia: se erosiona el fundamento mismo sobre el cual toda comunidad humana (...) reconoce la igual dignidad de sus miembros”.

Los obispos ecuatorianos también insistieron en que su postura no responde únicamente a motivos religiosos, “sino una cuestión de civilización”. Y apuntan que la forma en que una sociedad trata "al embrión, al niño que nacería y a la mujer vulnerable" define el tipo de sociedad que quiere construir.

Nuestro siguiente destino es Nicaragua, donde los nicaragüenses vienen padeciendo la dictadura comunista de Daniel Ortega -y su mujer, Rosario Murillo- desde que este se hiciese con el poder, en enero de 2007 (aunque anteriormente presidió un mandato presidencial entre 1985 y 1990). 

Además, Ortega también persigue a los cristianos. Según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), en Nicaragua, “durante el período estudiado en este informe, se intensificó la hostilidad del Gobierno hacia las Iglesias, violando gravemente el derecho fundamental a la libertad religiosa. La persecución se manifestó en detenciones arbitrarias, exilios, destierros, expulsiones, privación de la nacionalidad, profanación de ritos y símbolos religiosos, prohibición de celebraciones religiosas públicas y cientos de casos de revocación del estatus jurídico. Además, la reforma constitucional y la nueva legislación han dotado al régimen de los medios para ejercer un control total sobre las entidades religiosas. Las organizaciones internacionales consideran que Nicaragua es uno de los países con los niveles más altos de persecución religiosa. Las perspectivas para el futuro de este derecho fundamental siguen siendo profundamente preocupantes”.

En ese contexto, el obispo nicaragüense Silvio Báez —exiliado en EEUU desde 2019 por el hostigamiento al que le estaba sometiendo el régimen— instó a mantener la “rebeldía espiritual” ante el “dictador que se cree eterno”. Lo hizo en la homilía de una misa que celebró en la parroquia Santa Agatha en Miami, Florida.

“A veces el futuro de los pueblos es incierto: hay mucho sufrimiento y cansancio; pueden intimidarnos los gritos altaneros del dictador que se cree eterno, y nos sentimos desanimados tras tantos esfuerzos fallidos para lograr un cambio social. Son los dolores de parto de una nueva sociedad”, continuó el prelado, recoge Aciprensa

El obispo destacó que “en esos momentos no hay que caer en el desánimo; hay que conservar la rebeldía espiritual para no acostumbrarse a la normalidad forzada que quiere imponer el opresor, y tampoco hay que perder la capacidad de soñar con una sociedad justa y libre”.

“Aun cuando estamos llenos de miedo y la oscuridad nos envuelve, hay que caminar confiando en Jesús. Jesús no nos quiere paralizados por el miedo o la propia debilidad, ni cómodamente protegidos en falsas prudencias o egoísmos solapados”, subrayó.

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Nos vamos a El Salvador, donde gobierna Nayib Bukele desde el 1 de junio de 2019, pues fue reelegido en febrero de 2024. Bukele se ha inscrito como precandidato para presentarse a las elecciones de febrero de 2027. 

Cabe recordar que hace un año, la mayoría parlamentaria que ostenta su partido, Nuevas Ideas (NI), aprobó una reforma constitucional que permite la reelección indefinida presidencial, al estilo de lo que ocurre, por ejemplo, en España. Además, cada legislatura se amplió de 5 a 6 años. Las siguientes elecciones presidenciales debían celebrarse en 2029, pero en virtud de esa reforma constitucional aprobada en 2025, se llevarán a cabo en el citado mes de febrero de 2027. 

Bukele ha conseguido, en los años que lleva gobernando El Salvador, desde el 1 de junio de 2019, convertirse en el presidente con el mayor índice de aprobación presidencial, el 67,4%, de toda Hispanoamérica, gracias a sus políticas contra el crimen organizado y la violencia de las maras. Además, en los comicios de febrero de 2024, obtuvo el 85% de los votos y un 58 de 60 diputados de la Asamblea, lo que para él constituye un "récord en toda la historia democrática del mundo".  

Por otra parte, durante su gestión la pobreza se ha reducido y la economía va a sumar dos años creciendo casi el doble que la media los últimos 25 años, sostenido todo ello en la seguridad, en el turismo y en la inversión en construcción e infraestructuras…