En Costa Rica, se celebraron el domingo 1 de febrero elecciones generales, en las que la provida Laura Fernández (Partido Pueblo Soberano) se impuso con casi el 49% de los votos, por lo que no se necesitó segunda vuelta, al haber sobrepasado el 40% de los votos.
El pasado viernes 8 de mayo, Fernández asumió el cargo, con estas palabras: "Hoy, al asumir la Presidencia de la República, mi primera decisión es encomendar este nuevo gobierno a Dios".
Ya en su programa electoral, Fernández prometió combatir con mano dura el crimen organizado, al estilo del presidente salvadoreño Nayib Bukele. Y en el discurso del pasado viernes lo reafirmó, anunciando la construcción de un gran centro penitenciario, al estilo de los del presidente salvadoreño: "No me temblará el pulso para enfrentar al crimen organizado".
La nueva presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, anuncia que inaugurará una nueva mega cárcel en el país, con uno de los sistemas de vigilancia más avanzados del mundo para aplacar el crímen, tal como hizo el presidente Bukele en El Salvador. pic.twitter.com/GPBZVdbisN
— Emmanuel Rincón (@EmmaRincon) May 9, 2026
En lo que respecta a los principios no negociables para una acción política basada en el humanismo cristiano, establecidos por el Papa Benedicto XVI -respeto y la defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su fin natural; la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer; la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas-, Fernández defiende la vida “desde la concepción”, por lo que está en contra del aborto y de la eutanasia: «Si usted está a favor del aborto, la eutanasia y cree que la familia no es importante, aquí no es», ha llegado a declarar.