Ayer, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos, Japón y Canadá emitieron un comunicado conjunto sobre la seguridad en el estrecho de Ormuz, en el que, entre otras cosas, afirmaron: "Expresamos nuestra disposición a contribuir a los esfuerzos adecuados para garantizar un paso seguro a través del Estrecho. Acogemos con beneplácito el compromiso de las naciones que participan en la planificación preparatoria".
El comunicado se da en el contexto de los "recientes ataques de Irán contra buques comerciales desarmados y contra infraestructuras civiles en el Golfo, así como los intentos de bloquear el estrecho de Ormuz", señalaron los seis países.
Hay que destacar que entre esos seis países estaban cuatro de las cinco economías más grandes de Europa, menos España, que es la quinta.
Y es que Pedro Sánchez sigue empeñado en su 'no a la guerra', aunque ello no le ha impedido mandar una fragata a Chipre... Como explicó ayer Sánchez, la guerra en Irán "no la apoyamos y la consideramos ilegal". Y destacó la apuesta del Gobierno por el despliegue de las energías renovables a lo largo de estos ocho años que "está haciendo que nuestros conciudadanos, nuestras industrias, nuestras empresas, nuestros trabajadores, y nuestros hogares sufran un menor impacto en el precio del gas".
Y el sexto país es Japón, con cuya nueva primera ministra Sanae Takaichi, ha iniciado una nueva era de mayor compromiso en los asuntos internacionales...
En el Consejo Europeo, los 27 han saludado que haya algunos de sus miembros (cuatro: Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos) que se hayan comprometido a la seguridad en Ormuz: "El Consejo Europeo celebra el refuerzo anunciado por algunos Estados miembro, incluso mediante una coordinación reforzada con los socios de la región para garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, una vez se den las condiciones necesarias".