Colombia celebra elecciones presidenciales el próximo 31 de mayo para elegir al presidente y vicepresidente para el período 2026-2030. En caso de que ningún candidato obtenga más del 50% de los votos, habría segunda vuelta, que se disputaría el 21 de junio, a la que pasan tan solo los dos más votados.
En este momento, los principales candidatos son el izquierdista Iván Cepeda, del Pacto Histórico (el movimiento del actual presidente Gustavo Petro). Mientras que en la derecha, la figura promovida por el Uribismo sería Paloma Valencia (Centro Democrático). Y como independiente, también en la derecha, figura Abelardo de la Espriella.
En lo que se refiere a las encuestas, una reciente efectuada por Invamer otorga a Cepeda el 44,6% de los votos; a De la Espriella el 31,6% y a Paloma Valencia el 14%.
El actual presidente, Gustavo Petro (2022‑2026), no puede presentarse a las próximas elecciones porque la Constitución de Colombia establece: “El Presidente de la República durará en su cargo cuatro años y no podrá ser reelegido para el período siguiente". Aunque sí podría presentarse en elecciones futuras.
Sin embargo, ello no impide que Petro quiera influir -o enredar- de alguna manera en estos comicios.
Y eso es por lo que la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes va a investigar a Petro, por una posible intervención indebida, tras analizar sus últimas declaraciones, en apoyo a su candidato, Iván Cepeda.
El artículo 422 del Código Penal colombiano contempla el delito de intervención en política. Pero al ser presidente, y tener fuero, solo le puede investigar la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes, según la Constitución colombiana.
Por cierto que antes de los comicios, los obispos colombianos han pedido a candidatos que “respeten los resultados” de las presidenciales. ¿Pero es que alguien tiene alguna duda de que no se van a respetar...?