En esta crónica semanal sobre Hispanoamérica recogemos noticias destacadas ocurridas en la región compuesta por países hermanados en la Hispanidad (que tienen en común su fe cristiana, su cultura y su lengua y cuya patrona es la Virgen del Pilar) y tratando de defender los principios no negociables  -vida, familia, libertad de enseñanza, bien común y libertad religiosa- establecidos por el Papa Benedicto XVI para una acción política basada en el humanismo cristiano.

Esta semana empezamos en Colombia, para defender el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural. En ese país, el aborto no está regulado por ley. Pero una sentencia del Tribunal Constitucional, la Sentencia C-055, del año 2022, lo liberalizó totalmente hasta las 24 semanas de gestación, es decir, que se puede abortar sin requisito alguno. Y pasadas las 24 semanas, se puede abortar bajo tres causales: violación, malformación del feto y peligro para la salud física o mental y la vida de la madre (las tres causales también fueron establecidas por la misma Corte Constitucional, en el año 2006). 

Ahora, una iniciativa de la Bancada Provida del Congreso pretende sacar adelante un proyecto de ley para reformar el artículo 11 de la Constitución, que dice literalmente: "El derecho a la vida es inviolable. No habrá pena de muerte". Lo que los  legisladores provida pretenden añadir es que el derecho a la vida es inviolable "desde la fecundación", con el objetivo de revertir la doctrina de la Corte Constitucional sobre el aborto.

Cabe recordar que el actual presidente de Colombia Abelardo de la Espriella, que tomó posesión del cargo el 7 de agosto, es contrario al aborto y a la eutanasia, así como defensor del matrimonio entre hombre y mujer. 

Y fue el único de los candidatos que respaldó con su firma el Compromiso por la Vida y la Familia, impulsado por la plataforma Unidos por la Vida. 

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Nuestro siguiente destino es Honduras, también para defender el derecho a la vida. En ese país, el aborto está prohibido “en todas las circunstancias”, es decir, que ni tan siquiera contempla excepciones como violación, riesgo para la vida o la salud de la madre, ni por malformaciones fetales. La Constitución de Honduras dice en su artículo 65 que “el derecho a la vida es inviolable”. 

El actual presidente es Nasry Asfura, del Partido Nacional, una formación política de carácter neoliberal, basada en el humanismo cristiano, "provida y profamilia". Nasry Asfura se opone al aborto y al matrimonio homosexual. 

En ese contexto, ha surgido en el país, por medio de las redes sociales, una red clandestina que organiza citas para abortar, informa Aciprensa

El Congreso Nacional, por iniciativa de su presidente Tomás Zambrano, ha decidido investigar esa red, para que “las instituciones competentes realicen las indagaciones necesarias para identificar y desarticular las organizaciones que, de manera clandestina, estarían ofreciendo este tipo de servicios”.