En esta crónica semanal sobre Hispanoamérica, recogemos noticias destacadas ocurridas en la región compuesta por países hermanados en la Hispanidad (que tienen en común su fe cristiana, su cultura y su lengua y cuya patrona es la Virgen del Pilar) y tratando de defender los principios no negociables -vida, familia, libertad de enseñanza, bien común y libertad religiosa- establecidos por el Papa Benedicto XVI para una acción política basada en el humanismo cristiano.
Esta semana empezamos aludiendo a México, país del cardenal Carlos Aguiar, arzobispo de la arquidiócesis de la capital, que se mostró favorable a la beatificación de la Reina Isabel la Católica, según declaró en Valladolid (España), durante una visita a la Comisión de la Causa de Beatificación, recogió Religión en Libertad.
"Tengo una convicción clara sobre la raíz de la santidad de vida de la Reina [Isabel la Católica] y sobre la necesidad de que esa santidad sea conocida", afirmó el cardenal Aguiar.
Como ejemplo, el purpurado mexicano aludió a la Real Cédula de Isabel (año 1503) en la que establece que "los naturales de las nuevas tierras tuvieran los mismos derechos que los habitantes de las ciudades de España". Lo considera todo "un acontecimiento histórico, así como el reconocer que todo ser humano debe ser un hermano para el otro”.
"La importancia de la evangelización la llevó a un proyecto de unidad, también de España, basado en la fe común", añadió. Además, el cardenal mexicano anunció la celebración conjunta de un Congreso Iberoamericano en México sobre la contribución de la Reina a la evangelización de América y su defensa de la dignidad humana.
Por su parte, el presidente de la CEE, el arzobispo Luis Argüello -que le acompañó durante la visita- consideró que "la causa de Isabel puede contribuir a un nuevo abrazo entre las Iglesias de España y de América, vinculadas a un propósito común y a una misión de anunciar el Evangelio".
Las declaraciones de Aguiar contrastan con la insistencia de la actual presidenta mexicana, la ultraizquierdista Claudia Sheinbaum, con que España pida perdón por la conquista de las actuales tierras que ocupa México.
No abandonamos México, ni al cardenal Aguiar, quien visitó recientemente en Roma al Papa León XIV, a quien le animó a visitar el país centroamericano.
Pero poco después de esa visita, la arquidiócesis de México -que ostenta Mons. Aguiar- lanzó un editorial en su semanario Desde la Fe en el que se preguntaba: “¿México escuchará el mensaje del Papa?”. “Vale la pena preguntarnos, como mexicanos, ¿estamos dispuestos a escucharle? ¿Cuál sería el motivo de invitarle?”.
El semanario recuerda que en un reciente discurso ante la comunidad diplomática en la Santa Sede, el Papa León XIV realizó una serie de exhortaciones para todo el mundo, a través de los diplomáticos y los medios de comunicación: “Llamó a la construcción de la paz, a volver a escucharnos como ciudadanos del mundo, a detener las guerras, a detener las persecuciones, a tratar como personas a los migrantes, a defender la vida, a detener las persecuciones religiosas.
En México, nos preguntamos, ¿cuántos bautizados participan de la desaparición de personas?, ¿cuántos bautizados participan en los asesinatos y en la violencia?, ¿cuántos bautizados promueven el aborto como un derecho?
Como pueblo de Dios, en una fe, ¿nos preocupamos del que sufre, del migrante, del pobre?, ¿o volteamos la cara hacia otro lado para evitar problemas?, ¿participamos y promovemos actos de corrupción?, ¿odiamos a nuestros hermanos que no comparten las mismas convicciones políticas o las mismas creencias?
No hace falta esperar a que Su Santidad esté presente en nuestro país para iniciar una conversión real de corazón. Claro que lo necesitamos en nuestra tierra, su abrazo, su mensaje, que nos llene de esperanza y amor, pero estamos en muy buen tiempo de demostrar si estamos preparados para escuchar y atender con actos el mensaje del Santo Padre, que nos habla a todos”.
“Regresamos a la pregunta inicial, ¿escucharemos al Papa?”, concluye el editorial.