Estados Unidos es uno de los países con mayor diversidad racial del mundo, hasta que el punto que, en la actualidad, los blancos suponen algo más de la mitad de la población alcanzando el 57,8% de la población, los hispanos el 18,7%, los afroamericanos algo más del 12% y los asiáticos superan ligeramente el 7%.
La crisis demográfica que asola Occidente no es una excepción en la primera potencia mundial, y si bien EEUU con una tasa de fertilidad de 1,62 hijos por mujer, está claramente por encima de la mayoría de países europeos tales como España, Italia o Alemania, se encuentra igualmente lejos de alcanzar la tasa de reemplazo generacional, una situación insólita en la historia estadounidense. El factor político tiene gran influencia en la natalidad, los diez estados con mayor tasa de fertilidad son republicanos, por el contrario, los diez con menor tasa son demócratas. A pesar de todo, EEUU sigue ganando población, aunque a menor escala que décadas atrás. En este último lustro, ha ganado diez millones de habitantes, pasando de 331 a 341.
Y ese cambio demográfico seguirá consolidándose hasta el punto que la población blanca dejará de ser mayoritaria en EEUU en 2050, cuando descenderá al 47%. La evolución era de esperar, porque por ejemplo, en los dos Estados más poblados del país, California y Texas, esa situación es una realidad, en California a día de hoy los blancos sólo suponen el 34% de la población y en Texas el 39%. Sin duda, el mayor crecimiento lo tendrán los hispanos que superan ampliamente en natalidad al resto de grupos raciales y que también crecen por el factor migratorio, en breve alcanzarán el 20% de la población, y se estima que para mediados de siglo, constituirán más del 25%. Por el contrario, la población afroamericana se encuentra estancada y con nulas perspectivas de crecimiento. Los asiáticos crecen por los notables datos migratorios, pero su incidencia de crecimiento será menor por su baja tasa de natalidad, la menor de todos los grupos raciales.
A pesar de ello, las perspectivas demográficas estadounidenses son más favorables que las de su gran rival geopolítico y económico, la tiranía comunista china, que tiene unos desoladores datos demógráficos, con una tasa fertilidad de apenas 0,93 hijos por mujer y sin incidencia migratoria. Por ello, el gigante asiático pierde población año tras año y se espera que para 2050 haya perdido cien millones de habitantes de 1400 a 1300, y que a finales de siglo su población disminuirá hasta los 800 millones. Por el contrario, se espera que hasta 2050 EEUU siga aumentando su población, hasta 30 millones más de los que tiene en 2026.