El pasado 3 de enero, Estados Unidos capturó, en una operación de comando en la propia ciudad de Caracas, al dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores, y se los llevaron a Nueva York para ser juzgados por delitos de narcoterrorismo y posesión de armas.
En su primera declaración ante del juez Alvin Hellerstein (92 años), en su tribunal de Nueva York, el pasado 5 de enero, Maduro (63 años) se declaró "inocente" y "prisionero de guerra". "Soy Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, y estoy secuestrado". "Soy un hombre decente".
Ayer jueves 26 de marzo ambos asistieron a una segunda cita en el juzgado de Nueva York, en la que sus abogados argumentaron que el dictador venezolano no puede pagar su defensa porque EEUU tiene bloqueados fondos venezolanos y solicitaron que los pueda usar. Recordemos que Suiza congeló 880 millones de dólares vinculados al entorno de Maduro.
El juez Alvin Hellerstein no tomó una decisión sobre los fondos pero, en cuanto al caso, fue taxativo: “No voy a desestimar el caso”.
El presidente de EEUU Donald Trump aseguró que a Maduro "solo se le ha procesado por una fracción de sus delitos". "Imagino que vendrán otros juicios, ya que, en realidad, solo se le ha procesado por una fracción de los delitos que ha cometido. Se presentarán otros casos".