El presidente del Gobierno Pedro Sánchez ha visitado hoy -jueves 23- Valencia, donde, además de recibir algunos gritos de protesta a pesar del espectacular blindaje policial, ha anunciado un "esfuerzo adicional" de 2.200 millones de euros para seguir ayudando a los municipios de Valencia afectados por la Dana y reconstruir infraestructuras. Sánchez, el valiente, ha vuelto a Valencia 81 días después de la gota fría, pero no ha pisado la calle.
El presidente ha asegurado que el Gobierno va a estar a su lado "hasta el último céntimo, hasta que se coloque el último ladrillo". "Estamos haciendo todo lo posible", les ha dicho a los 28 alcaldes y alcaldesas de los municipios afectados. Los vecinos afectados no opinan lo mismo y continúan quejándose de la poca ayuda del Gobierno central.
Pero Sánchez siguió a lo suyo y anunció que el Ejecutivo asumirá el 100% del coste de reconstrucción de las las infraestructuras municipales dañadas por la Dana. El presidente, en su linea, aseguró que tiende la mano a la Comunidad Valenciana, pero no invitó a Mazón a la reunión. Curiosa manera de tender la mano.
Por su parte, Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, ha criticado, precisamente, que Sánchez haya "excluido" al presidente valenciano, Carlos Mazón (PP) de su visita a Valencia: "Acredita su falta de respeto institucional y su interés por utilizar Valencia como un problema político contra el presidente de la Generalitat y eso es lamentable".