El presidente de la comunidad autónoma vasca, Imanol Pradales (PNV) ha participado esta mañana en Los Desayunos de RTVE y EFE, donde se ha referido a la situación de la legislatura: “El momento es tan crítico y tan delicado que, si el presidente Sánchez no le dota de cierto sentido y orden a lo que resta de legislatura, es muy complicado que aguante, porque estamos en un momento en el que la legislatura española puede entrar en un clima de cierta descomposición”.
Sobre el proyecto de presupuestos que Pedro Sánchez quiere negociar con sus socios de cara a 2027, Pradales ha señalado: “Parece misión imposible, pero vamos a ver qué ocurre en estos próximos meses”.
Respecto a las concesiones que el PNV quiere sacarle al presidente del Gobierno -porque sabe que se encuentra en una situación de debilidad y por eso necesita hacerlas y en eso de 'oler la sangre', el PNV es experto-, Pradales ha señalado: “Estamos muy preocupados porque nos hemos encontrado con una pared de un frontón, en la que, a pesar de que el presidente Sánchez y yo mismo habíamos acordado una senda de negociación y una senda de búsqueda de acuerdos (...) seguimos con estas negociaciones abiertas”.
Esas concesiones se refieren, por ejemplo, a competencias pendientes en Seguridad Social, puertos y aeropuertos y Pradales ha criticado que los ministerios afectados no hayan puesto “alternativas sobre la mesa”. “Me parece que es inaceptable, me parece que es una falta de respeto. Y yo me pregunto, ¿a qué está jugando el Gobierno español? Espero que no juegue con el pueblo vasco, porque hay un pacto que debe ser cumplido y un pacto al que le queda cada vez menos confianza entre las partes”.
En cuanto a la corrupción que rodea al sanchismo y la reciente comparecencia en el Congreso de Sánchez, el lehendakari ha señalado: "Fue una mala forma de explicar las cuestiones. Vimos un nuevo rifirrafe del ‘y tú más’ y fue decepcionante”. “Cada día nos despertamos con un nuevo sobresalto en los juzgados o la Audiencia Nacional, la ciudadanía espera ejemplaridad”.
Respecto a la empresa vasca Tubos Reunidos, salpicada por la supuesta mediación de la trama Leire con el PNV para que fuera rescatada, ha opinado: “¿Cuál es mi preocupación como lehendakari y la del gobierno y la del Departamento de Industria y el Departamento de Empleo? Pues intentar salvar a la compañía apoyando la búsqueda de socios industriales, de nuevos inversores, etc. Todo este follón de la SEPI ligado al auto lo único que hace es complicar la situación aún más. Pero yo, como lehendakari, estoy a otra cosa”.
Pradales ha terminado con una especie de sermón: “La polarización y la crispación no construyen absolutamente nada, destruyen la confianza que vertebra a las sociedades y a su convivencia. Y cuanto más tarde se comience a revertir esta dinámica, peores serán las consecuencias. Los representantes políticos tenemos una gran responsabilidad en este sentido”.
En definitiva: lo de siempre. El PNV, a la espera de recoger las nueces del árbol y cuantas más mejor. Y el bien común e interés general de los españoles le importan un pimiento.