El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se encuentra en Dubái (Emiratos Árabes Unidos), participando en la Cumbre Mundial de Gobiernos ('World Governments Summit').
Durante su discurso, ha anunciado medidas para "hacer frente a los abusos de las grandes plataformas digitales y garantizar un entorno digital seguro, democrático y respetuoso con los derechos fundamentales", según dice la nota de prensa de Moncloa.
Y ha denunciado el estado fallido en el que ha devenido el ecosistema de las redes sociales donde “las leyes se ignoran y los delitos se toleran”. El presidente ha analizado el desgobierno en el control de contenidos y la impunidad ante su incumpliendo con la legalidad, la expansión de la desinformación y los discursos de odio y la desprotección de datos y material personales como graves peligros que desafían la protección de derechos y libertades y distorsionan, particularmente a los menores que tienen integrada en su cotidianidad el uso de las redes.
Sánchez ha anunciado que España va a prohibir el acceso a plataformas digitales a menores de 16 años: “España pasa de las palabras a los hechos”. Eso sí, en esto no es pionero, pues Australia fue el primer país en hacerlo y también están barajando hacerlo Francia y Portugal. Sánchez también ha planteado poner fin a la impunidad de los directivos para que sean legalmente responsables de las infracciones que se cometan en sus plataformas si no se retira el contenido que atente contra la legalidad o sea considerado de odio. Asimismo, ha anunciado que se tipificará como delito la manipulación de los algoritmos y la amplificación de contenido ilegal.
En defensa de la soberanía digital y apelando a la “tolerancia cero” frente a cualquier forma de coerción, ha trasladado que el Gobierno abordará junto a la Fiscalía las vías para investigar las posibles infracciones legales de Grok, TikTok e Instagram. Además, para atajar la amplificación de los discursos del odio, el presidente Sánchez ha anunciado la creación de un sistema de rastreo, cuantificación y trazabilidad que permita establecer una “Huella de Odio y Polarización” y exponer la permisividad de las plataformas digitales que alimentan este tipo de contenido cuyo impacto está incidiendo en una mayor división social.
Y todo esto cabe interpretarse como el lanzamiento de una nueva cortina de humo, de carácter social, para que no se hable, por ejemplo, del caso Leire Díez, de las saunas sexuales de su suegro Sabiniano o del desastre en la gestion ferroviaria de su Gobierno después del trágico accidente ocurrido en Adamuz y que provocó la muerte de 46 personas...
Por cierto, el anuncio de Sánchez no ha gustado ni al PP ni a Sumar. El líder pepero, Alberto Núñez Feijóo, ha recordado que su partido ya propuso en noviembre prohibir el acceso a redes sociales a menores de 14 años. Por su parte, desde Sumar se ha criticado que el socialista haya entrado en una materia que es de un Ministerio que lidera Sumar (en concreto, el de Juventud e Infancia, que dirige Sira Rego).