El pasado 30 de julio se produjo la invasión marroquí de Ceuta, cuando 73.000 personas entraron en la ciudad autónoma española que tiene 83.000, según cifras dadas a conocer por su presidente, Juan Jesús Vivas.
Tras la invasión de Ceuta, alentada y fomentada por Marruecos, hoy se han reunido por videoconferencia los ministros del Interior de la UE.
Antes de entrar en el encuentro, la ministra del Interior de Bélgica, Anneleen van Bossuyt, ha criticado la regularización extraordinaria de inmigrantes llevada a cabo por el Gobierno español: "Nuestra política migratoria dista mucho de la del gobierno español. Estas regularizaciones masivas tienen un efecto de atracción demasiado fuerte".
Tras la reunión, el ministro español Fernando Grande Marlaska ha dicho que los demás ministros han reconocido el "trabajo extraordinario" realizado por España tras la invasión, lo que no concuerda con las críticas efectuadas por Italia y por Bélgica, poco antes del encuentro. Tras la traición marroquí, ha señalado que España ha “trabajado de una forma firme para evitar cualquier tragedia humana” con el Reino de Marruecos “desde antes del 30 de julio y con posterioridad”, es decir, que ha evitado las críticas a Rabat, que incluso ha dicho que nos ve "como un socio fiable y fuerte". Las risas se han escuchado en Casablanca...
El ministro del Interior ha recordado que en Ceuta rige un régimen especial del espacio Schengen, por la que nadie puede salir de la ciudad sin la debida documentación: "Ninguna persona puede salir de Ceuta sin un control efectivo documental". Por lo que, "en modo alguno el espacio Schengen se ha visto comprometido".
El minístro ha mostrado su reconocimiento al CNI pero ha insistido en que no hubo ningún informe sobre lo que iba a pasar --“nada parecido a lo que ha acontecido pudiera pasar”-, algo que no se cree nadie, como ha dicho hoy el exjefe del CNI, Alejandro Dezcallar, quien ha señalado que Marruecos es el país que mejor conocen los servicios de inteligencia españoles. Según Marlaska, unas 72.000 personas entraron de forma irregular en Ceuta de las que 70.000 ya la han abandonado. Y ha hecho gala de su cinismo al presumir de que el Gobierno español es un ejemplo de lucha contra la inmigracion ilegal, llegando a asegurar que la delincuencia ha bajado en la ciudad autónoma.
Hoy, el secretario general del PP, Miguel Tellado, ha exigido los ceses precisamente de Grande-Marlaska, y de la ministra de Defensa, Margarita Robles, por "no haber actuado" y porque "ninguno de los dos ha estado a la altura de las circunstancias", cuando "tenían información de que una avalancha humana se dirigía a la frontera del Tarajal, en Ceuta".
Tras la invasión promovida por Marruecos -que costó la vida a 88 personas-, el partido Iustitia Europa presentó una denuncia que hoy ha sido avalada por la Audiencia Nacional de España. La magistrada María Tardón, titular de la Plaza nº3, ha visto indicios de posibles delitos muy graves, como organización criminal, tráfico de personas, favorecimiento de la inmigración ilegal y delitos contra la seguridad del Estado y la soberanía de España. Y ha solicitado a la Policía Nacional (UCRIF Central) un informe para aclarar si la entrada masiva en Ceuta fue organizada y quiénes pudieron estar detrás.
🚨🚨 #ÚLTIMAHORA | LA JUSTICIA EMPIEZA A INVESTIGAR LO OCURRIDO EN CEUTA GRACIAS A NUESTRA DENUNCIA
— Luis María Pardo (@LMPardoAbogado) August 3, 2026
💣 La Audiencia Nacional abre diligencias previas tras la denuncia presentada por @IustitiaEuropa.
💣 La juez ve indicios de posibles delitos muy graves, como organización… pic.twitter.com/OZoOBM4VjY
La Fundación Española de Abogados Cristianos ha presentado una petición ante el Parlamento Europeo para que investigue la gestión de la reciente crisis migratoria de Ceuta por parte de las autoridades españolas y marroquíes y determine si se han producido incumplimientos del Derecho de la Unión Europea en materia de control de fronteras, política migratoria y protección de los derechos fundamentales, mía explicado en su nota de prensa. La presidenta de la Fundación Española de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, ha señalado: "Defender nuestras fronteras es también defender nuestras raíces, nuestra libertad y la civilización cristiana sobre la que se ha construido Europa".
Por su parte, el sindicato Manos Limpias también ha movido ficha ante la justicia, y ha denunciado en el Tribunal Supremo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a los ministros de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y Defensa, Margarita Robles, por imprudencia grave al no haber impedido la invasión de Ceuta, cuando era algo que el Gobierno sabía que se iba a producir, gracias al CNI. "Este delito no puede quedar impune, alguien tiene que denunciarlos", señala el sindicato.
Está por ver ahora la decisión del Supremo, a quien injustamente -y con la perversión que les caracteriza- han culpado los gobiernos de Sánchez y el marroquí por haber provocado un efecto llamada en su reciente sentencia en la que establecía que no se puede devolver 'en caliente' a migrantes que hayan llegado por mar, por no haber atravesado barreras físicas como las que hay en las fronteras terrestres.
Fuentes del Supremo se han mostrado tremendamente molestas con estas críticas, que han llegado a calificar de «una indecencia tremenda». Otra fuente del Supremo señala a The Objective que Sánchez «que lleva haciendo una política migratoria absolutamente errática, y a quien cada dos por tres Marruecos le pinta la cara porque políticamente lo tiene agarrado». «Por la razón que sea, le han pasado la factura por algo».
Y mientras, en Ceuta se han quedado unos 5.000 migrantes que no quieren volver por sus pasos. Y entre ellos, los hay muy peligrosos, incluso con armas de fuego, y yihadistas, según han declarado legionarios y guardias civiles destinados en Ceuta.
De su lado, Cáritas ha emitido una nota de prensa en la que explica que "nos encontramos ante una situación de carácter humanitario que exige una respuesta centrada en la protección de las personas más vulnerables". Y ha denunciado "la instrumentalización de las personas migrantes como herramienta al servicio de intereses políticos o estratégicos y el uso de la demografía como arma de presión geopolítica”.
Y por supuesto, el ministro Grande-Markaska no hace autocrítica alguna sino todo lo contrario: El Gobierno ha estado magnífico. Marlaska, tambièn.