Acompañado por la Infanta Elena que no por su esposa, la Reina Sofía, lo que tiene su importancia, SM Juan Carlos I acudió a los toros en la Maestranza de Sevilla, el pasado Domingo de Resurrección.
Ovación de gala para el monarca de la Transición que no se corresponde mucho con el desprecio, cuando no la persecución, alentada pro ala España oficial, incluido su propio hijo, el actual rey Felipe VI.
De rondón, vuelve -España oficial- la campaña de descrédito del monarca, a pesar de haber sido el hombre que lideró la transición al Democracia.
Pero nada de eso daña al monarca tanto como la colaboración de su propio hijo en la campaña de descrédito, tal y como dejó claro en su libro de memorias -que nunca debió escribir- el propio Juan Carlos I.
Viva el Rey Emérito!
— JoelzoCalvo Sotelo (@lechuzeta) April 5, 2026
¡Juan Carlos I!
¡¡Viva España!!
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Luego está lo de la futura residencia de Juan Carlos I. A Felipe VI debería preocuparle que su padre muriera en el exilio de Dubai y el hijo insiste en que nadie le cierra las fronteras de España al Padre.
Pero no es eso de lo que habla Juan Carlos I cuando habla de regresar a España, De lo que habla es de volver a vivir en su casa, en el Complejo de la Zarzuela. Y eso es a lo que su Hijo se niega: podrían pensar que son iguales... cuando es falso, el padre, con todos sus defectos, es mejor.