La semana pasada dimitió el director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional -número dos del cuerpo-, José Ángel González, por la acusación de violación efectuada por una subordinada suya.

Ayer se supo que una segunda mujer se había dirigido al abogado de la denunciante, Jorge Piedrafita, por haber sido agredida sexualmente también por González.  

Pero luego, el propio Piedrafita, en la COPE, aseguró que en total ya son tres las mujeres que han contactado con él: “Tres agentes distintas por acosos laborales con tintes sexuales”.  

Seremos implacables”, dijo el abogado, “porque esto jamás debe producirse en un cuerpo policial”.

Sin embargo, la contundencia del abogado contrasta con la actitud del Gobierno de Pedro Sánchez, que siempre se las da de feminista y de 'hermana yo sí te creo', pues, según informa VozPopuli, el comisario Óscar San Juan -mano derecha de González-, que también fue mencionado por la primera denunciante por haberla coaccionado para que no denunciase al DAO, ha sido recolocado por el Ministerio del Interior en un puesto discreto y alejado del foco mediático y judicial.

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Todas estas actitudes del Ministerio del Interior han llevado a los sindicatos policiales a mostrar su hartazgo, saliendo a la calle a pedir la dimisión de su titular, Fernando Grande-Marlaska, y la del director general del cuerpo, Francisco Pardo Piqueras. Ayer lo hicieron los sindicatos policiales Jupol, Jusapol y Jucil. 

Y hoy lo ha hecho otro sindicato policial, la Confederación Española de Policía (CEP), por razones como estas: