Elecciones en Aragón. Dejando a un lado las consecuencias de la ley electoral aragonesa, muy preocupada por premiar el voto de las zonas rurales (Aragón era un antiguo Reino enorme, pero uno de cada dos aragoneses vive en Zaragoza), lo cierto es que el PP del candidato Jorge Azcón, ni tan siquiera ha conseguido, con sus elecciones anticipadas, repetir los escaños obtenidos en las anteriores elecciones regionales: ha perdido dos, pasando de 28 a 26.
El PSOE de la conocidísima diputada Pilar Alegría, ex ministra portavoz del Gobierno, ha perdido nada menos que cinco diputados, al pasar de 23 a 18. Vox ha doblado su representación, de 7 a 14; y la Chunta aragonesista, esa nota de color que no ha caído en los excesos del BNG gallego o del Compromís valenciano, sube de tres a seis.
Los que se hunden son Podemos, que pierde su único diputado, e IU-Sumar, que se queda en la insignificancia de una única representación en las Cortes de Aragón. Afortunadamente, las dos majaderas de podemos, Ione Belarra e Irene Montero, es decir, las dos marionetas de Pablo Iglesias, se quedan sin representación.
Vox sube porque la gente está harta de tener que elegir entre un progresismo de izquierda (PSOE) y otro de derechas (PP) siendo que de lo que está cansada es... del progresismo
En definitiva, Aragón vuelve a ser reflejo de España. A pesar de todos los problemas que nos trajo la ruptura del bipartidismo, lo cierto es que los españoles están huyendo de él, cada vez con mayor fuerza. ¿Por qué Vox, que con todo respeto no ha hecho nada o casi nada, critica bien pero propone poco, sigue subiendo? Pues porque la gente está harta de tener que elegir entre un progresismo de izquierdas (PSOE) y otro de derechas (PP) siendo que de lo que está cansada es el del progresismo.
Por lo demás, continúa la lenta agonía del Sanchismo, que aguanta porque ese personaje nefasto para la historia de España, el gran profanador, llamado Pedro Sanchez, se aferra al poder porque no tiene otra cosa que el poder. No controla al pueblo, pero, junto a su mejor arma, RTVE, mantiene al pueblo español aherrojado por unas instituciones que ha pasado a usurpar de forma malévola.
Lo malo es que da la impresión de que lo único que promete Feijóo es que él devolverá la libertad a esas instituciones públicas... y no ofrece nada más, ergo la gente no acaba de creerle. Desde luego, no ofrece la alternativa lógica al socialismo: cosmovisión cristiana, con su correspondiente meritocracia en la vida social y económica... porque Jesucristo lo regala todo pero no compra nada. Esperemos que Santiago Abascal entienda esto.
Feijóo no ofrece la alternativa lógica al socialismo: cosmovisión cristiana, con su correspondiente meritocracia en la vida social y económica... porque Jesucristo lo regala todo pero no compra nada. Esperemos que Abascal entienda esto
Y lo más desesperante de todo es que esos principios y esas gotas de liberalismo económico, no estoy seguro de que las estén ofreciendo ni el PP ni Vox.
Eso sí, muchos se han dado cuenta de que Vox, al menos, puede ofrecerlo, mientras el PP parece perdido para las buenas causas.
¿Y el PSOE? Con Sánchez a lo suyo: Dorian Gray insiste en profanar la España cristiana. Nuestros peores ciudadanos le secundan y protegen.