El pasado 25 de junio, el concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Seseña (Toledo) Raúl Casares declaró durante un pleno del consistorio: "La Iglesia Católica es el mayor nido de pederastia y homosexualidad. No es la postura del PSOE, es la postura de Raúl Casares. Porque hay cientos de miles de casos de pederastia y de homosexualidad, porque si un cura viola a un niño es un pederasta y es homosexual".
Tras esas palabras, el PP de Castilla-La Mancha exigió explicaciones al presidente regional, el socialista Emiliano García-Page.
Tras el revuelo causado por esas palabras, ayer miércoles Raúl Casares, presentó este miércoles su dimisión por "motivos estrictamente personales" y precisando que lo hacía "de forma irrevocable", "libre y voluntaria".
El PSOE de Seseña lo explicó así en la red social X:
Hola, @PP_CLM;
— PSOE Seseña (@sesenaPsoe) July 1, 2026
Nuestro concejal ha dimitido, reconociendo así su error, y nosotros le agradecemos ese ejercicio de coherencia.
¿Cuándo va a pedir Paco Núñez la dimisión del concejal de San Clemente que cantaba el Cara al Sol? Sigue ⬇️🧵 https://t.co/kuJq4eYX0S pic.twitter.com/WGYraDZ5w7
Cabe recordar que el Ministerio de Justicia, la Conferencia Española de Religiosos (CONFER) y la Conferencia Episcopal Española (CEE) firmaron el pasado 8 de enero el acuerdo para la atención a las víctimas de abusos sexuales cuyos casos no han tenido recorrido judicial (bien por haber prescrito o en los que ha fallecido el agresor) a través del Defensor del Pueblo (en este momento, a cargo del exministro socialista Ángel Gabilondo). Y el lunes 30 de marzo, de nuevo la Conferencia Episcopal Española (CEE) con su presidente Mons. Luis Argüello, la Conferencia Española de Religiosos (CONFER) con Jesús Díaz Sariego, el Defensor del Pueblo Ángel Gabilondo y el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes Félix Bolaños han firmado el desarrollo del acuerdo del pasado 8 de enero: un protocolo para reconocer y reparar a las víctimas de abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia Católica.
Detrás de este acuerdo queda la duda de por qué solo se reabren los abusos cometidos en el seno de la Iglesia católica -todos ellos absolutamente condenables y reprobables, claro está- que hayan prescrito. Y por qué la única instancia en España que se ha comprometido a reparar, incluso casos prescritos, es la iglesia católica.
Porque hay que tener en cuenta, además, que los abusos sexuales cometidos por eclesiásticos representan, según estadísticas, tan solo el 0,2%. ¿Y con el 99,8% restante, qué hacemos, Gabilondo y Bolaños? ¿O es que hay interés en demonizar únicamente a la iglesia católica?
Esto lo explicó mucho mejor, el arzobispo de Oviedo, Mons. Jesús Sanz Montes, el 28 de abril de 2024, en una carta pastoral: "Estamos ante un problema social, en el que como comunidad cristiana representamos el 0,2 de su conjunto, y no el 99,8 que parece que no interesa desde una focalización a lo exclusivamente eclesial, lo cual no es inocente. Es inaceptable la arbitraria imputación que nos expone sólo a nosotros con tan poco porcentaje delictivo a toda una serie de medidas legales, fiscales, económicas y sociales. Lo cual no significa que lo que nos afecta debamos asumirlo, prevenirlo y acompañarlo de la mejor manera posible como estamos haciendo. ¿Qué quieren tapar o distraer quienes siguen en esta viciada matraca? Quid prodest?, decía Séneca (¿a quién beneficia?)".