La Fiscal General del Estado, Teresa Peramato, parece que está ejecutando una especie de venganza contra el Tribunal Supremo, tras la sentencia que condenó a su antecesor en el puesto, Álvaro García Ortiz, por revelar datos de un particular. 

Hispanidad ya recogió que Peramato está llevando a cabo nombramientos de fiscales en el Tribunal Supremo, algunos de ellos muy afines a García Ortiz. En concreto, a un total de 17 para la cúpula de la Fiscalía, en detrimento de los candidatos apoyados por la mayoritaria Asociación de Fiscales (AF), tal y como publicó La Razón

Hoy ABC informa de que Peramato tiene previsto seguir premiando a los fiscales del entorno de Garcia Ortiz mediante nombramientos relevantes. Por ejemplo, el de la mujer de García Ortiz -Pilar Fernández Pérez- a la cúpula de la Fiscalía de Galicia. 

Además, pese a haber sido investigada en el caso de la filtración de García Ortiz, la jefa de la Fiscalía Provincial de Madrid, Pilar Rodríguez, podría ser enviada a la Sala Social del Supremo.

Por su parte, la fiscal superior de Madrid, Almudena Lastra, quien declaró en el juicio como testigo que no tuvo dudas de que García Ortiz había filtrado el mensaje, podría no ser renovada en su actual puesto. Y se puede adivinar por qué...